Lunes, 19 de noviembre de 2007
Imagen



GINEBRA, 12/11/2007 (AFP/ACPress.net)


Los protestantes calvinistas con frecuencia han mostrado cierta benevolencia hacia el suicidio. As? lo muestra una carta del c?lebre pastor Juan Calvino expuesta desde esta semana pasada en el Museo Internacional de la Reforma en Ginebra.


El manuscrito se conserva en perfecto estado, y fue comprado por un coleccionista y tras su muerte, el documento fue puesto de nuevo a la venta. En el pasado mes de julio, a petici?n del Museo de la Reforma, un grupo de mecenas adquiri? la carta durante una subasta de Christie?s en Londres por 70.000 libras (alrededor de 100.000 euros) y la don? despu?s al museo.

El documento de Calvino, robado de los archivos del Estado de Ginebra a mediados del siglo XIX, reapareci? p?blicamente en 2002 durante una subasta de Sotheby?s.

El manuscrito de Calvino, expuesto con su trascripci?n escrita, presenta, seg?n los responsables del establecimiento, una faceta "m?s luminosa" del reformador protestante, y le hace mostrar su lado m?s humano.

CALVINO Y EL SUICIDA
Esta carta fue escrita en 1545, tras la visita de Calvino a un moribundo que se hab?a apu?alado a s? mismo en el vientre para terminar con sus sufrimientos de tuberculoso en una situaci?n f?sica lamentable.

En la carta se puede leer la siguiente frase: "Le hice muchas reprimendas (...). Le pregunt? si no ped?a el perd?n de Dios por lo que hab?a hecho y si no ten?a confianza, sabiendo que ?l le tendr?a a?n misericordia".

El texto es un informe que Calvino escribi? para la polic?a de Ginebra. En este "informe", tambi?n puede leerse las siguientes palabras de Calvino: "Le exhort? con mis palabras a armarse de paciencia y a consolarse en la gracia de Dios?.

A pesar de la indulgencia de Calvino, el caso del suicidio de Jean Vachat, del que fue testigo, no tuvo un final feliz. Aunque seg?n Calvino, Vachat se arrepinti? en dos ocasiones, sus restos no fueron enterrados en la tumba familiar, como hab?a pedido el pastor Calvino, sino al pie de la horca en la que se ejecutaba a los condenados a muerte.

Sandra Coram-Mekkey, colaboradora cient?fica en los archivos de Estado de Ginebra, haciendo un an?lisis del texto, explica, que en estos casos el suicidio concern?a a la justicia penal. Se llevaba a cabo un juicio al suicida ?bien contra el muerto o bien contra el superviviente- y la sentencia pod?a ser ejecutada sobre el cad?ver en caso de fallecimiento del suicida.

Coram-Mekkey cita que en la Enciclopedia del Protestantismo, la clemencia de Calvino, as? como otros ejemplos similares, tienden a mostrar que el protestantismo era benevolente en la pr?ctica del entierro de suicidas. Benevolencia, que por ejemplo no exist?a en el caso del catolicismo romano, que condenaba sin excepci?n a los suicidas a ser enterrados fuera del ?camposanto? cat?lico, lo que significaba que mor?a condenado y ?fuera de la Iglesia?.

Por ello, esta postura del protestantismo, que era impensable en el catolicismo, muestra una nueva dimensi?n teol?gica muy distinta y con mayor ?nfasis en la posibilidad de arrepentimiento, gracia y perd?n.



Fuente: AFP. Redacci?n: ACPress.net
Comentarios