Mi?rcoles, 21 de noviembre de 2007
Imagen


Segundo art?culo de la serie Pentecostales escrita por el historiador Mario Escobar Golderos.

Origen y creencias del movimiento pentecostal (II)

?Es el pentecostalismo y el carism?tismo una versi?n ?paganizada? del cristianismo? ?La Nueva Era y el pentecostalismo beben de las mismas fuentes y emplean las mismas t?cnicas? Publio Ovidio Nas?n describe en su libro ?Las Metamorfosis? las distintas edades del hombre y los cambios que este ha sufrido a lo largo de la historia. Al principio, en la Edad de Oro, ?la buena fe y la justicia eran las ?nicas leyes...todo el a?o era primavera (1)?. Esta visi?n m?tica del pasado no contribuye a la comprensi?n del presente, que es mucho m?s complejo y enriquecedor de lo que puede parecer a primera vista. La Biblia nos advierte sobre esta tendencia mitificadota cuando afirma: ? Nunca digas: ?Cu?l es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque nunca de esto preguntar?s con sabidur?a (2)?. Cada ?poca ha de juzgarse a la luz de su propio signo. De nada sirve hablar de un id?lico pasado, donde la ?sana doctrina?, sin mancha, era la luz que iluminaba ?el camino de la fe?.
Imagen
La Nueva Era es un movimiento muy complejo y diverso. Algunos identifican su origen en la Sociedad Teos?fica, fundada en 1875 en Nueva York por la espiritista rusa Helena Petrovna Blavastky. Su doctrina, una mezcla de espiritismo y ocultismo, pretend?a beber de las fuentes del saber oriental; especialmente del hinduismo. Junto a la Teosof?a otros movimientos como Nueva Acr?polis, Control Mental Silva, Meditaci?n Trascendental o la Gran Fraternidad Universal han fomentado las ideas de la Nueva Era.

?Cu?les son las tesis del movimiento Nueva Era? ?Coinciden con los planteamientos pentecostales? La Nueva Era, como su propio nombre indica, promulga una nueva ?poca, la ?Era de Acuario?, que vendr? a sustituir a la ?Era de Piscis?; ?poca caracterizada por el poder espiritual del cristianismo.

La Nueva Era defiende que el mundo est? apunto de entrar en una nueva ?poca de paz y armon?a. Las iglesias pentecostales , por el contrario, son pesimistas en cuanto al futuro de la humanidad hasta la segunda venida de Cristo. Los distintos predicadores pentecostales, tal es el caso Mar?a Woodworth-Etter, Parham, Lake o Wigglesworth, eran extremadamente pesimista con respecto a la situaci?n del hombre en la tierra; en consonancia con la escatolog?a b?blica y la situaci?n ca?da del ser humano.

La Nueva Era tiene una concepci?n pante?sta (3) de Dios. Su visi?n pante?sta de la divinidad conlleva una antropolog?a ?optimista?, convirtiendo al hombre en parte de la divinidad, hasta llegar a divinizarlo por completo. Para los seguidores de la Nueva Era Dios es una energ?a vital, informe, amoral y relativa. Esta ?teolog?a? difiere notablemente de la teolog?a pentecostal , en la que Dios es persona y no energ?a; tiene una actitud moral y, a pesar de ser omnipresente, no se diluye en todos los seres y cosas de la creaci?n.



Los seguidores de la Nueva Era no creen en las verdades absolutas, para ellos no existe ni el bien ni el mal, cada hombre dicta sus propias normas. Las iglesias pentecostales ense?an que la ley de Dios, expresada en la Biblia y en los mandatos apost?licos, es la fuente de toda moral y conducta.

El Jes?s de la Nueva Era es tan s?lo un maestro iluminado m?s; para las iglesias pentecostales es el Hijo de Dios, segunda persona de la Trinidad, ?nico camino hacia Dios, enviado a la tierra para morir por los pecados de toda la humanidad.

Podr?amos seguir citando numerosas diferencias doctrinales entre la Nueva Era y el movimiento pentecostal, pero con las que hemos apuntado, podemos hacernos una idea de las grandes diferencias que separan a estos dos movimientos.

En cuanto a las formas y expresiones externas la Nueva Era y el pentecostalismo tambi?n difieren completamente . La meditaci?n no tiene nada que ver con la oraci?n; las lenguas espirituales no son un mantra, ya que el creyente siempre tiene el control; en los ritos de la Nueva Era se suele utilizar m?sica suave, viajes astrales, comunicaci?n con los muertos. Todas estas pr?cticas est?n condenadas por todas las denominaciones pentecostales. En el caso de las Asambleas de Dios, en el Concilio General de 1916 se aprob? una declaraci?n de verdades fundamentales, con el prop?sito de llegar a la unidad doctrinal, cuidar a los nuevos convertidos, fomentar la evangelizaci?n, federar a los ministros de culto y crear escuelas b?blicas para la formaci?n de pastores. En el a?o 1924 en Hot Springs (Arkansas) se formaliz? la uni?n definitiva de las primeras iglesias pentecostales bajo el Concilio General de las Asambleas de Dios. Otros grupos, como la Iglesia del Esp?ritu Santo, han sido excluidos de la comuni?n pentecostal por sus pr?cticas cercanas a la brujer?a, pero estos constituyen un porcentaje insignificante en el movimiento pentecostal.

Lutero nos indic? el camino al decir: ?Minime vero veritati praeferendus est vi (4)? . En los pr?ximos art?culos veremos a hombres movidos por el Esp?ritu de Dios, pero que en muchos casos erraron y en otros llegaron a apartarse, pero junto a ellos hay una gran nube de pastores y evangelistas que han sembrado la tierra con la Palabra de Dios.

Procuraremos escribir esta serie de art?culos bajo la m?xima del sabio Kung-ts? (Confucio): ?El mayor defecto de los hombres consiste en preocuparse en arrancar la ciza?a de los campos ajenos, descuidando el cultivo de sus propios campos; son muy exigentes con los dem?s...mientras que con ellos mismos se muestran condescendientes en exceso..." (5)






--------------------------------------------------------------------------------
(1) Ovidio Nas?n, Publio, Las Metamorfosis, Espasa-Calpe, Madrid, 1985. P?g. 19.
(2) Sagradas Escrituras. Libro de Eclesiast?s 7: 10.
(3) Pante?smo: Monismo inmanentista en el que Dios y el cosmos (totalidad de la existencia) son una misma cosa.
(4) Mar?n Lutero: Por ning?n motivo se tiene que preferir un hombre a la verdad.
(5) Kung-ts?, Los cuatro libros cl?sicos, Ediciones B, Barcelona, 1999. P?g. 453.

Tags: pentescostales, evangélicos, carismáticos

Comentarios