Mi?rcoles, 21 de noviembre de 2007
Tercer art?culo de esta serie sobre las iglesias "Pentecostales" escrita por el historiador Mario Escobar Golderos.
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Origen y creencias del movimiento pentecostal (III)

John Stott en su libro ?El Cristianismo Contempor?neo? afirma que el Esp?ritu Santo es el gran protagonista del libro de los Hechos y, por extensi?n de toda la historia de la Iglesia. Pentecost?s siempre ha formado parte inequ?voca del momento fundacional de la fe cristiana. Pentecostales, en cierto modo, los somos todos.

La base com?n de Pentecostalismo, carism?tismo y neocarismatismo es el ?nfasis que ponen estos tres movimientos en la persona del Esp?ritu Santo. Las diferencias entre los tres movimientos son numerosas. El pentecostalismo surge, como ya hemos apuntado en otros cap?tulos, del movimiento de santidad y sanidad de finales del Siglo XIX. Para los pentecostales, los dones y las sanidades milagrosas son parte esencial de la predicaci?n del Evangelio y la edificaci?n de la Iglesia.
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Doctrinalmente el pentecostalismo comparte la declaraci?n de fe de cualquier iglesia evang?lica. Los pentecostales forman un movimiento del que participan varias denominaciones (Asambleas de Dios, Biblia Abierta, Iglesia Apost?lica Pentecostal, etc.). Al formar parte de un movimiento, su forma c?ltica, el gobierno de la iglesia y estructura denominacional var?an considerablemente. El pentecostalismo es heredero de los pioneros pentecostales del siglo XIX, pero ya en los primeros momentos de su historia se produjeron discrepancias internas relacionadas con la forma de entender la expresi?n p?blica de los dones, la alabanza o el uso de las lenguas espirituales. Tal vez, la primera discrepancia del movimiento pentecostal surgi? entre Charles Fox Parham, responsable del avivamiento de Topeka (Kansas), y William J. Seymour, pastor de la calle Azusa (California), cuando el primero cuestionaba la forma exaltada de las reuniones que se celebraban en la iglesia del segundo. Los dos eran pentecostales, pero no compart?an la forma y orden que deb?a de tener el culto.

Fuera del movimiento pentecostal surgieron individuos, iglesias y, en algunos casos denominaciones, que aceptaron la mayor parte de las creencias y formas de las iglesias pentecostales, pero que no se integraron dentro de las denominaciones cl?sicas del pentecostalismo, conservando algunos de los rasgos de su denominaci?n originaria. El caso m?s notable es el de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, surgida a principios del siglo XX de la Iglesia Metodista. Aunque el nombre de esta denominaci?n sea pentecostal, realmente constituye un movimiento carism?tico dentro del metodismo.

Junto al carism?tismo de corte evang?lico, surgi? un carism?tismo de origen cat?lico, nacido en Estados Unidos en el a?o 1967 entre un grupo de estudiantes y en la actualidad aglutina a m?s de 100 millones de cat?licos.

Las diferencias entre pentecostales cl?sicos y carism?ticos es evidente. Los pentecostales cl?sicos crearon sus propias denominaciones marcando, dentro de la diversidad, unos c?nones b?sicos de culto y doctrina; los carism?ticos por el contrario, son grupos que nacen dentro de denominaciones o iglesias ya establecidas, que incorporan las doctrinas pentecostales referidas al Esp?ritu Santo, pero sin renunciar a su propia tradici?n y singularidad.

?Qu? son los grupos neocarism?ticos? Estos grupos, surgidos en los a?os ochenta y noventa del siglo XX, forman un movimiento en s? mismos. Su ?nfasis ya no es tanto la evangelizaci?n, la Biblia y la renovaci?n, como la sanidad emocional, las manifestaciones espirituales y las expresiones externas de espiritualidad. Este ?nfasis en las manifestaciones externas les lleva, en algunos casos, a aparcar los estudios de la Biblia o realizar estos de una manera meramente devocional. Algunos grupos carism?ticos hacen especial ?nfasis en la prosperidad econ?mica de los creyentes, relacionan la enfermedad con el pecado y tienden a ser m?s propicios al ecumenismo, ya que no se consideran dogm?ticos.

Los tres movimientos comprenden numerosas denominaciones y est?n integrados como corriente en la mayor?a de las iglesias cristianas. Generalizar sus pr?cticas, formas, doctrinas o peculiaridades, ser?a injusto, ya que cada uno de ellos responde a una tradici?n, ?nfasis y visi?n del evangelio distinta.

Pr?xima semana: Or?genes hist?ricos del pentecostalismo moderno.



Art?culos anteriores de esta serie:

1 De Pentecost?s a la Nueva Era
2 Un abismo entre Pentecost?s y Nueva Era



Mario Escobar Golderos es licenciado en Historia, diplomado en Estudios Avanzados por la Universidad Complutense de Madrid y director de la revista ?Nueva Historia para el Debate?


? M. Escobar, ProtestanteDigital.com (Espa?a, 2005).

Tags: evangélicos pentecostales

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