Lunes, 26 de noviembre de 2007
Lutero en Catalu?a.
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Catalu?a ha sido durante siglos la puerta de Europa al resto de la Pen?nsula. Puente entre el Mediterr?neo y el mundo Atl?ntico, las ideas han circulado con relativa facilidad y rapidez en los diferentes territorios catalanes.
?Lutero y las ideas Reformadas llegaron a Catalu?a?
?Catalu?a ha sido permeable a nuevas formas de pr?ctica cristiana?
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ANTECEDENTES. Llulio y Valdenses.
Men?ndez Pelayo en su Historia de los Heterodoxos espa?oles habla de algunas de las heterodoxias que se llagaron a instalar en Catalu?a:
De esta forma, la persecuci?n a los c?taros y albigenses durante el siglo XII, permit?a el asesinato de los disidentes religiosos. Por la fuerza de las armas, el Papa Alejandro III luch? contra los pr?ncipes albigenses .
En la Pen?nsula Ib?rica los nuevos vientos rigoristas llegaron de la mano del Cardenal Gregorio S. ?ngelo, que como legado del Papa Celestino III, inst? al rey de Arag?n Alonso II en el Concilio de L?rida del a?os 1194, para que actuara contra los valdenses de su territorio, como se hab?a pedido en el Concilio de Verona a los pr?ncipes cristianos. De esta forma, se introduc?an en la Pen?nsula los m?todos cruentos como f?rmula para terminar con la disidencia religiosa, f?rmula que no dejar?a de perfeccionarse hasta convertirse en un r?gido sistema de control de ideas, opiniones y creencias.
Otros exponente catal?n, aunque de origen balear fue Ram?n Llull Raimundo Lulio.
En la isla de Mallorca, con las alas mayores que el nido, naci? (Raimundo Lulio), en a?o incierto del primer tercio del siglo XIII. Hijo de la primera generaci?n de los conquistadores, acaudillados por don Jaime I, pudo identificarse ante el tribunal de la Sorbona, en Par?s, y en un trance ambiguo, como catal?n de Mallorca. No consigui? retenerle el sortilegio de su tierra natal y se hurt? al abrazo avaro de las costas mallorquinas. Tiempos hubo en que su nombre fue signo de contradicci?n y bandera de combate. Una an?cdota falsa de su vida, la de un amor pecaminoso por una dama, cuyo pecho ro?a un c?ncer con su diente asiduo, le aureol? con una celebridad rom?ntica. Raimundo Lulio, para su gloria, no ha menester ninguna mentira.
Los begardos en Catalu?a
De los primeros pasos de la Inquisici?n catalana he dicho en cap?tulos anteriores. Pudieran a?adirse ciertos herejes cuyos nombres constan, aunque no la calidad de sus errores. En 1263 fue quemado (combustus), por crimen de her?tica pravedad, un tal Berenguer de Amor?s, confisc?ndosele los bienes que ten?a en Ciurana. Queda tambi?n noticia de haberse secuestrado una alquer?a en tierra de Valencia a Guillermo de Saint-Melio, condenado por hereje. Uno y otro ser?an quiz? valdenses o m?s probablemente begardos.

De ?stos hay noticias en el Directorium inquisitorum, de Fr. Nicol?s Eymerich. En tiempo de Juan XXII, hacia 1320, predicaron esa doctrina en Barcelona Pedro Oler de Mallorca y Fr. Bonanato. Fueron condenados por Fr. Bernardo de Puig-Cert?s, inquisidor, y por el obispo de Barcelona, entregados al brazo secular y quemado Pedro Oler. Fray Bonanato consinti? en abjurar y sali? de las llamas medio chamuscado.
En 1323 apareci? en Gerona otro begardo, Dur?n de Baldach, con varios secuaces, que condenaban la propiedad y el matrimonio. Fueron juzgados por el obispo Villamar?n y por el inquisidor Fr. Arnaldo Burguet, entregados como impenitentes al brazo secular y quemados.
Fr. Bonanato reincidi? en la herej?a y la predic? en Villafranca del Panad?s en tiempo de Benedicto XII. Fue condenado por el obispo de Barcelona, Fr. Domigo Ferrer de Apulia, y por el inquisidor Fr. Guillermo Costa. Bonanato fue quemado vivo, y su casa de Villafranca, arrasada. Los c?mplices abjuraron.
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No faltaron herejes de otra laya en Catalu?a. En 1353, el arzobispo de Tarragona, D. Sancho L?pez de Ayerbe, conden? a Berenguer de Montfalc?, cisterciense de Poblet, por ense?ar que s?lo es l?cito obrar bien por puro amor de Dios y no por esperanza de la vida eterna,doctrina muchas veces reproducida, v.gr., en las M?ximas de los santos, de Fenel?n, y reprobada en el siglo XVII con los dem?s yerros de los quietistas.
En 1352, el italiano Nicol?s de Calabria divulg? en Barcelona
De estos errores abjur? p?blica y solemnemente Nicol?s de Calabria en Santa Mar?a del Mar de Barcelona, siendo penitenciado con prisi?n y sambenito perpetuos. Pero no tard? en reincidir, y en 20 de abril de 1357 fue denunciado por Fr. Berenguer Gelati. En 30 de mayo del mismo a?o, el inquisidor Eymerich y Arnaldo de Busquets, vicario capitular de Barcelona, condenaron p?blica y solemnemente estas aberraciones y entregaron al delirante italiano al brazo secular. Entonces fue quemado el Virginale, libro compuesto por Gonzalo de Cuenca y Nicol?s de Calabria bajo la inspiraci?n del demonio, que se les apareci? visiblemente, dice Eymerich.
Los fratricelli penetraron en Catalu?a durante los pontificados de Inocencio VI, Urbano V y Gregorio XI. Fray Arnaldo Muntaner, su corifeo, ense?? en Puigcerd?, di?cesis de Urgel:
Fray Arnaldo, famoso m?s que ninguno de los anteriores fue Raimundo de T?rrega. Raimundo de T?rrega, natural de la villa de este nombre.
As? las cosas, el 20 de septiembre de 1371 apareci? Raimundo muerto en su cama, no sin sospechas de suicidio o de violencia, sobre lo cual mand? el arzobispo de Tarragona a Eymerich y al prior de los can?nigos regulares de Santa Ana, de Barcelona, abrir una informaci?n judicial. La fecha de esta carta es de 21 de octubre de 1371.
Las proposiciones sospechosas parece que versaban sobre el sacrificio de la misa, adoraci?n y culto y sobre la fe expl?cita de los laicos.
Las obras de R. de T?rrega condenadas y mandadas quemar en 1372 por Gregorio XI eran un libro De invocatione daemonum y unas Conclusiones variae ab eo propugnatae. Se le atribuyen, adem?s, tratados De secretis naturae, De alchimia, etc., y son suyos muy probablemente algunos de los escritos alqu?micos que corren a nombre de Lull. Raimundo Lulio llaman algunos al de T?rrega, lo cual ha sido ocasi?n de que muchos atribuyeran al Beato mallorqu?n culpas del hereje dominico, notable adepto de las ciencias ocultas.
Pedro Rosell, luliano, ense?? que ?en tiempo del anticristo todos los te?logos han de apostatar de la fe, y entonces los disc?pulos de Lulio convertir?n con la doctrina de su maestro a todo el mundo?. El mismo Rosell dec?a que ?la doctrina del Antiguo Testamento se atribuye a Dios Padre; la del Nuevo Testamento, al Hijo; la de Raimundo Lulio, al Esp?ritu Santo; que toda disciplina teol?gica ha de perecer fuera de la de Lulio y que los te?logos modernos nada alcanzan de verdadera teolog?a?. Todas ?stas son ponderaciones e hip?rboles de disc?pulos apasionados, que quiz? no ten?an tanta trascendencia ni alcance como Eymerich quiere darles en su Dialogus contra lulistas, escrito en 1389.
REFORMADOS EN CATALU?A
Considerar a Miguel Servet reformado o protestante es algo arriesgado, pero debido a muchas de sus ideas, el espa?ol estaba m?s cerca de los planteamientos protestantes que de los cat?licos. Lo que podemos decir sin duda es que Servet, tal vez por su martirio, se convirti? en el m?s reconocido y admirado de nuestros heterodoxos. Seguramente esta admiraci?n proviene de una confusi?n que intentaremos corregir m?s adelante. ?
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La familia Servet se traslad? en el 1511 a Villanueva de Sijena, un peque?o pueblo aragon?s donde su padre hab?a sido destinado tras ser nombrado notario real. All? naci? Miguel y disfrut? de la holgada situaci?n familiar. Sus padres desearon desde el principio, que su hijo se convirtiera en sacerdote, lo que no sab?an era que terminar?a interes?ndose por la religi?n, pero en otros aspectos.
La muerte de Miguel Servet abri? entre los reformados. un debate acerca de la tolerancia. Algunos estuvieron a favor de la condena como el caso del magistrado italiano Gribaldo, pero otros, como David Joris, escrib?a desde Basiliea a los distintos gobiernos de las ciudades protestantes de Suiza para pedir clemencia. La mayor parte de los l?deres reformados apoyaron la ejecuci?n de Miguel Servet, como Melanchthon que refiriendose a ella, coment? que era un ejemplo piadoso que merec?a ser recordado para toda la posteridad. Calvino nunca mostr? el menor arrepentimiento por ella. Excusa que sirvi? durante a?os al bando cat?lico para criticar a los reformados.
Una obra an?nima sobre el castigo de los herejes, ped?a la tolerancia. Gracias a obras como esta se abri? un debate sobre la cuesti?n del castigo o la tolerancia de las herej?as, consiguiendo un mayor grado de tolerancia. A pesar de que, durante un tiempo, los herejes fueron ocasionalmente castigados con la muerte en algunos pa?ses protestantes, desde ese momento, la oposici?n a la pena m?xima se hab?a extendido de forma general. La muerte de Miguel Servet contribuy? a una mayor apertura hacia la libertad religiosa.
Pero, como dec?amos al principio, ?se puede considerar a Miguel Servet protestante o cat?lico? Ser?a f?cil mantener a Servet en el limbo religioso, o como se ha tendido en las ?ltimas d?cadas, incluirlo en la lista de agn?sticos y ateos que, supuestamente lograron el progreso de la raz?n y de la ciencia. Tal vez, diciendo lo que no era Servet, podamos deducir lo que era realmente. En primer lugar, no era ateo ni agn?stico. Por si nos quedara alguna duda del protestantismo de Servet, ?l mismo nos narra su conversi?n al decir:
Que la causa que me fue encomendada por un cierto impulso divino para que la defendiese yo, que estaba celoso de tu verdad. Comenc? esta tarea en otro tiempo, y ahora de nuevo me siento movido a proseguirla.

En Catalu?a, en el a?o 1481, el embajador espa?ol en la Santa Sede solicit? la autorizaci?n para implantar varios tribunales de la Inquisici?n en los reinos de Arag?n.
En Barcelona hubo una feroz resistencia a que dicha instituci?n se implantara en su territorio, pero el 3 de Julio de 1487 entra en la ciudad el primer inquisidor. En los primera mitad del siglo XVI hubo un intento de penetraci?n protestante bastante intenso desde el sur de Francia. El paso de libros luteranos y calvinistas era algo muy com?n.
Un proceso de 1561 termin? con la vida de 21 protestantes de origen franc?s, tambi?n hubo catalanes acusados de luteranismo. De hecho el mismo Felipe II escribi? a virrey de Catalu?a, para prevenirle del peligro evang?lico que se estaba introduciendo por la frontera. Al parecer, uno de los m?todos usados por los hugonotes para atraer a la poblaci?n era realizar una serie de cenas llamadas ?gracia de los hugonotes?, que tuvieron gran aceptaci?n en algunas zonas fronterizas, en ellas adem?s de comer se hablaba de temas b?blicos. Adem?s de los franceses, los marineros ingleses tambi?n sufrieron gran persecuci?n por sus creencias.
En el siglo XVI se procesaron en Catalu?a unas 338 personas. La capital de Catalu?a, Barcelona, vivi? un Auto de fe presidido por el mismo rey Felipe II, en el a?o 1564, donde murieron quemados ocho evang?licos y el resto enviados a galeras (la mayor parte de ellos eran franceses).

Parte de la Conferencia 2006 en Barcelona

Mario Escobar Golderos

Tags: protestantes cataluña, reforma, lutero

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