Martes, 11 de diciembre de 2007
El trasfondo hist?rico: Januc?, la fiesta de la "inauguraci?n" del Templo, es una de las celebraciones m?s recientes del calendario jud?o, si exceptuamos aqu?llas relacionadas con el moderno Estado de Israel.
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Januc? tiene "nada m?s" que dos milenios bien cumplidos de edad, como que evoca un acontecimiento ocurrido en el a?o 165 a.e.c.; y acerca de su nombre, cabe acotar que m?s correcto ser?a traducirlo como "re-inauguraci?n" del Templo, pues ?ste, el segundo, ya hab?a sido construido e inaugurado en tiempos del primer retorno a Si?n, all? por el a?o 516 a.C., unos tres siglos y medio antes de los hechos que evoca Januc?.

Leyendo en los libros de Historia del pueblo jud?o, podemos imaginarnos que durante el primer siglo en que se lo celebraba, Januc?, a pesar de estar vinculado por su nombre principalmente con el culto en el Santuario, constitu?a para los jud?os de aquellos tiempos toda una Fiesta de la Independencia, tal como el Iom Ha-Atzmaut moderno lo es para nosotros: la reinauguraci?n del Templo signific?, al mismo tiempo, la expulsi?n definitiva del enemigo, de la ciudad de Jerusal?n, y la paulatina recuperaci?n de la independencia pol?tica y militar del Estado Jud?o, establecido en una importante porci?n del territorio de Judea.'

Un siglo despu?s - en 63 a.C. -
llegaron a este pa?s las huestes de Pompeyo, general romano, y se inici? la dominaci?n de Judea por parte del imperio al que este militar representaba, dominio que tuvo uno de sus puntos culminantes m?s tristes con la fracasada rebeli?n jud?a contra el invasor, y la consiguiente destrucci?n del Templo por Tito en el a?o 70 e.c.
Otra rebeli?n posterior contra los romanos fracas? tambi?n, a pesar de unos primeros dos o tres a?os de ?xito - la de Bar Cojb?, en 132 e.c. - y estas dos guerras perdidas contra los romanos, y que derivaron ambas en otras tantas grandes desgracias nacionales, tuvieron tambi?n una importancia decisiva sobre lo que en el futuro representar?a para el pueblo jud?o la fiesta de Januc?: no m?s una victoria militar que report? un siglo de independencia a nuestros antepasados, sino meramente la celebraci?n del milagro del jarrito de aceite, como se ver? m?s adelante.

Y las cr?nicas hist?ricas jud?as que relatan en detalle la gesta revolucionaria de Januc? - los "Libros de los Macabeos" - tampoco fueron admitidas por nuestros sabios en la Biblia jud?a. Si, a pesar de este rechazo, han llegado hasta nosotros, ello se debe a la versi?n al griego que se ha hecho de ellos en la ciudad egipcia de Alejandr?a - dentro del marco de esa monumental obra de traducci?n b?blica conocida con el nombre de Septuaginta - y que ha sido recogida y transmitida hasta la actualidad por algunas Biblias cristianas.

Antioco Epifanes, el Helenismo y 1a profanaci?n del Templo: Desde comienzos del siglo II a.C., Judea se encontraba bajo el dominio de los reyes sel?ucidas de Siria, y uno de ellos, Ant?oco IV, tambi?n apodado Epifanes, el "ilustre" o "magn?fico" (y al que los jud?os, con el cambio de una sola letra, convirtieron despectivamente en "Epimanes", el "loco"), decidi? imponer en todo su imperio la cultura helen?stica y su religi?n, as? fuera por la fuerza.

Desde 1948, a?o en que fue fundado el nuevo Estado Jud?o que recibi? el nombre de Israel, surgi? tambi?n el t?rmino israel? (plural: israel?es), como calificativo de una nacionalidad, de un pasaporte, etc., que denotan una pertenencia pol?tica y geogr?fica, pero sin significaci?n religiosa o ?tnica alguna, puesto que tambi?n incluye a miles de personas cristianas, drusas, musulmanas, etc., que son ciudadanas de este pa?s, sin ser jud?as.

Los Macabeos y el milagro del jarrito de aceite: La rebeli?n contra las imposiciones religiosas de Ant?oco Epifanes se inici? en el pueblo de Mod?n, donde viv?a un anciano sacerdote, Matat?as, junto con sus cinco hijos: Iojan?n, Sim?n, Jud?, Eleazar y Jonat?n. La familia entera era conocida con el nombre de Jashmonaim o Asmoneos, y el hijo que encabezo las acciones militares, Jud?, recibi? el apodo de Macab?, que despu?s se hizo extensivo a todos sus hermanos, quienes fueron llamados macabeos.

Algunos hacen derivar este nombre del sustantivo maqu?vet (la "V" y la "B" constituyen en esencia una misma letra), una especie de martillo que Jud? habr?a usado como arma de guerra. Tradicionalmente, en cambio, se pretende ver en las letras M-C-B-I de ese apodo, las iniciales de cuatro palabras hebreas de un conocido texto b?blico, y que significan: "?Qui?n es como T?, oh Eterno, entre los dioses?" (Shemot - Exodo 15.11).

La rebeli?n contra el invasor for?neo que este peque?o grupo familiar inici? en Modi?n se expandi? r?pidamente, y no pudieron sofocarla los ej?rcitos cada vez m?s fuertes y numerosos que Ant?oco mand? a Judea al mando de sus mejores generales.

Hasta que el proceso culmin? en el mencionado a?o 165 a.C. con la expulsi?n de la guarnici?n que ocupaba Jerusal?n y la consiguiente recuperaci?n del Templo por los jud?os fieles a la tradici?n. Y todo esto, seg?n dijimos, est? relatado en los cuatro "Libros de los Macabeos" rechazados por el canon jud?o, y que s?lo es dable encontrar en las versiones cat?licas de la Biblia.

Tambi?n Flavio Josefo, el historiador
jud?o de dos siglos y medio despu?s, nos cuenta muchos detalles al respecto en sus obras.

Recuperado el Templo, fue destrozada y alejada del mismo la estatua que Ant?oco hab?a mandado colocar all? para imponer a los jud?os el culto pagano de los griegos, y fueron purificados el altar y los instrumentos del santuario que hab?an sido dedicados a ese culto.
Despu?s, el d?a 25 del mes hebreo de Kislev - por diciembre se celebr? la ceremonia de Januc?, la "inauguraci?n" (o mejor dicho, la reinauguraci?n) del Templo.

En esa ocasi?n ocurri? el famoso milagro del jarrito de aceite: para prender las luces en el candelabro de oro apostado en el lugar, se usaba un cierto aceite de olivas, y ?ste ven?a guardado en unos jarritos especiales que llevaban un sello que acreditaba su pureza y la legitimidad de su uso en el Templo. Llegado el momento, fue dable encontrar un solo jarrito semejante que no hab?a sido profanado para dedicarlo al culto pagano. Y esta dosis de aceite, que normalmente serv?a para alimentar las luces del candelabro un solo d?a, en aquella ocasi?n alcanz? para ocho d?as, plazo necesario para que los sacerdotes prepararan nuevas raciones de aceite.

La celebraci?n de Januc?: En recuerdo de esos ocho d?as, celebramos la fiesta de Januc? tambi?n ocho d?as. Pero no son d?as enteros de reposo absoluto y de interrupci?n del trabajo cotidiano como las otras fiestas que hemos visto hasta ahora, sino que a la hora de prender las luces solamente, despu?s de la puesta del sol, se dejan de lado por un rato las labores de la jornada, para dedicar esos minutos a la ceremonia del encendido de las luces en el candelabro.

Cuando llega el s?bado, las luces de Januc?, al igual que las dos del s?bado, se prenden antes de la puesta del sol, para no profanar el descanso sab?tico con el encendido del fuego.

El candelabro usado en el Templo de Jerusal?n ten?a siete brazos, se lo llamaba Menor? (de la ra?z nur, "fuego"), era de oro macizo y podemos leer su descripci?n en la Biblia (Shemot - Exodo 25.31 ss.). Hoy en d?a, un candelabro parecido tambi?n constituye el escudo del Estado de Israel.

El candelabro para la fiesta de Januc?, en cambio, se denomina Januqui? - nombre derivado del de la fiesta - tiene ocho brazos o espacios para ocho luces, y adem?s, un noveno, algo apartado de los dem?s, el shamash o "servidor", destinado a una luz que se prende primero que todas, y con cuya llama se encienden despu?s las dem?s.

Las luces pueden prenderse en mechas de algod?n impregnadas en aceite, o bien pueden usarse velas. A veces, en edificios p?blicos de Israel, en el techo de sinagogas o en otros sitios semejantes, los grandes candelabros que est?n emplazados all? tienen como luces l?mparas el?ctricas.

A la hora del encendido de las luces de Januc?, la familia reunida alrededor del candelabro - o bien los fieles en la sinagoga - entonan, despu?s de pronunciadas las bendiciones respectivas, un himno tradicional que comienza con las palabras de Maoz Tzur Ieshuat?, "Fortaleza y roca de mi salvaci?n (eres T?, oh Dios)". Las letras iniciales de cada estrofa de este himno dan el nombre de su autor, Mordejai, que vivi? por el siglo XIII e.c., y de quien no se conocen m?s detalles.

El himno evoca diversos actos de socorro y de liberaci?n que Dios obr? para con Su pueblo Israel en diferentes oportunidades.

En J?nuca se suele obsequiar a los ni?os con monedas - "dinero de Janucc?" - o con regalos diversos. En algunas ?pocas se les sol?a regalar nueces, y ellos jugaban entre s? y las apostaban al azar de una perinola de cuatro costados, en los que figuraban otras tantas letras hebreas: N-G-H-SH, que algunos interpretaron como iniciales de Nes gadol hai? sham, "un gran milagro ocurri? all?".

Pero tambi?n hay quienes creen que cada una de estas cuatro letras simplemente indicaba cu?ntas nueces ganaba o perd?a quien hab?a echado la perinola (llamada en hebreo seviv?n).

Comidas t?picas de Januc? son las Ievivot, unos pasteles fritos de papa rallada; o bien las sufganiot, unas bolas de masa fritas, que contienen un n?cleo de dulce o de mermelada.

Januc? se convirti? en Jag Ha-Urim, Ia "Fiesta de las Luces", que se prenden, mediante la ayuda del shamash, la primera noche una, la segunda dos etc., hasta llegar a completar, en la ?ltima noche, las ocho luces de la januqui?.

Asimismo Januc? qued? como s?mbolo de la oposici?n tenaz de los jud?os de aquel entonces contra la cultura helen?stica que, con todo Io que ella involucraba - una religi?n pagana, un nuevo idioma, el culto de la belleza f?sica, una pervertida vida sexual etc. - se les quiso imponer por la fuerza.

Heriberto Haber z?

Art?culo de Aurora Digital http://www.aurora-israel.co.il/nota.php?art_id=23913&from=portada&des=0

Tags: Israel, judíos, janucá

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