Jueves, 27 de diciembre de 2007
Acteal: 10 a?os tras la matanza de ind?genas, persiste la persecuci?n a los evang?licos

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M?XICO D.F., 25/12/2007 (El Universal/ACPress.net)


A veces la Navidad se vive en medio de un infierno. Es lo que se respira en Chiapas es una estabilidad tambaleante. A 10 a?os de la masacre de 45 ind?genas tzotziles en Acteal, esta zona parece atrapada en el tiempo. Camino a Chenalh?, donde ocurri? la matanza, est?n la pobreza de siempre y las divisiones de todos los d?as. Incluyendo la persecuci?n por el simple motivo de abrazar la fe evang?lica.


Porque si en estos 10 a?os se alcanz? a electrificar casi todo el municipio y se est? construyendo una carretera nueva, la miseria a?n inunda el paisaje. Peor a?n, la zona est? tan dividida como hace una d?cada. Los unos coexisten junto al otro, pero no se rozan.

De un lado est?n los zapatistas, con sus rejas y retenes en Polh?; del otro, los pri?stas dominando la cabecera municipal y sus recursos en Chenalh?, y en medio, los habitantes de Las Abejas, que pusieron 45 muertos por una paz que a?n no se ha instalado.

?Falta que se tomen medidas que garanticen que la violencia de 1997 no volver?, se?ala Javier Ruiz P?rez, integrante de la asociaci?n Las Abejas, quien advierte que ?una reconciliaci?n es imposible mientras se mantengan los instrumentos y medios que fomentaron los enfrentamientos?.

Pero esos factores han estado ah? y en toda la zona de los Altos de Chiapas desde siempre. Las disputas por un pedazo de tierra o por el control de un pozo de agua, las expulsiones masivas y sus desplazados, as? como los conflictos partidistas son cosa de ayer, de hoy y pareciera que de ma?ana tambi?n.

?Chiapas y sus conflictos no nacen en el a?o 1994? dice enf?tica Olga Hern?ndez ?vila, defensora de los derechos humanos que pas? a?os en el estado tras el levantamiento zapatista. Explica que el continuo enfrentamiento en el ?ltimo vag?n del tren mexicano responde a ?la pobreza, a la falta de tierra y oportunidades y a una pol?tica sistem?tica de violaci?n de los derechos humanos?.

GRAN INTOLERANCIA RELIGIOSA
?Que si cambiamos el partido, si cambiamos nuestra tradici?n, nuestro pensamiento, no quieren...? relata Rosa Hern?ndez D?az, una ind?gena de 30 a?os que luce como de 40 por el trabajo en el campo.

Con l?grimas, muestra lo que queda del templo evang?lico que hace unos meses intent? erigir junto con otras ocho familias de Las Ollas, que como ella cambiaron su fe cat?lica por la fe en Jesucristo y la Biblia que predican los evang?licos.

S?lo subsiste de la ilusi?n de su templo construido un mont?n de l?minas y de maderas, porque el peque?o recinto no resisti? la embestida a hachazos que le propinaron los habitantes de la comunidad.

Rosa lleva ya ocho meses recorriendo los 60 minutos de ida y vuelta que hay entre Las Ollas y San Crist?bal, solicitando la intervenci?n de las autoridades. Pero no han hecho nada.

De las ocho familias que osaron ?convertirse?, s?lo quedan tres. Las otras retomaron el catolicismo tradicional, ante la enorme presi?n y persecuci?n circundante, porque en muy pocas comunidades tolerar la diferencia est? dentro de los usos y costumbres religiosos.

?En San Juan Chamula, en 1999, el presidente municipal dec?a: aqu? somos 100% cat?licos, 100% chamulas y 100% pri?stas?, narra a modo de ejemplo Eduardo Rodr?guez Mendoza, ex director de Asuntos Religiosos de 2002 a 2006.

Agrega que, aunque existe una tradici?n de lograr acuerdos comunitarios, prevalece la confrontaci?n en gran parte de los municipios chiapanecos porque el actual gobierno abandon? la pol?tica de mediaci?n entre cat?licos y evang?licos que se intent? promover a partir de 2000.

As? las cosas, Rosa ?quien desde el a?o pasado es pastora? o resiste o se va. ?Me obligan a hacer otra vez lo que antes viv?a, pero yo ya no quiero, y mi esposo me dijo que no voy a ser as?, que si no practico como antes, me va a correr de la casa?.

Los conflictos religiosos son cosa de todos los d?as en la zona de los Altos y en la fronteriza de Chiapas.

En la entidad se tiene registro de m?s de 325 asociaciones religiosas y es el estado donde viven menos cat?licos del pa?s. Alrededor de 66% se declara cat?lico en Chiapas, contra 88% a nivel nacional.

En ocasiones, la l?nea que divide una forma de ver el mundo de otra, es una carretera o una reja como la que se levant? en Mitzit?n, una peque?a localidad a tan s?lo minutos de distancia de San Crist?bal de las Casas.

De un lado est?n los cat?licos y del otro los evang?licos. El equilibrio es precario. Los evang?licos deben cruzar diario la carretera y la reja para llevar a sus hijos a la escuela. Ah? conviven, sin distingo, los ni?os cat?licos y los de ?la religi?n?, como le llaman a los evang?licos en casi cada rinc?n de los Altos.

ENTRE LA ESCUELA Y EL CEMENTERIO
?Cuando no se entend?an siempre hab?a problemas (?y los cat?licos) entienden que la religi?n y los cat?licos es lo mismo (sic)? explica Hermelindo Cruz, director y profesor de la ?nica escuela que hay en Mitzit?n.

Aunque a los ni?os se les autoriza el ingreso a las aulas, los evang?licos ya no pueden enterrar a sus muertos en el pante?n comunitario.

El comisariato lo determin? porque se oponen a pagar las cuotas de las fiestas cat?licas y las multas que de ello derivan. Conflictos similares se replican a lo largo de todo el estado, donde el art?culo 24 constitucional, sobre la libertad de credo, simplemente no aplica; y el gobierno local no se encarga de salvaguardarlo.

En las Ca?adas, Betania, municipio fundado tras las expulsiones masivas de evang?licos de San Juan Chamula, en los a?os setentas, Ver?nica, una ind?gena que no habla ni una palabra en espa?ol, vive nuevamente el calvario que padeci? cuando fue desplazada.

Su hijo mayor, Alejandro, fue asesinado por el mismo motivo que ella sali? de Chamula hace 30 a?os: la religi?n. Pero las autoridades ya liberaron a dos de los tres individuos que fueron detenidos hace seis meses, cuando abatieron a su hijo de 21 a?os y a su primo que sobrevivi?.

?Cuando la corrieron de Chamula le quitaron la casa y le echaron fuego de una vez?, traduce al espa?ol su marido, ?ngel G?mez, y remata: ?Como se muri? su muchacho entr? la tristeza otra vez a esta casa?.

La tristeza de siempre, la de todos los d?as, en Chiapas. S?lo su fe en Jes?s les ofrece esperanza.

M?S INFORMACI?N
Pueden leer aqu? el art?culo-reportaje de investigaci?n ?Los evang?licos y la matanza de Acteal, 10 a?os despu?s? del periodista, escritor e historiador Carlos Mart?nez Garc?a (fundador del Centro de Estudios del Protestantismo Mexicano). En el art?culo razona y demuestra que a?n permanecen encarcelados muchos evang?licos, acusados de haber participado en la matanza de Acteal, en lo que parece a todas luces una detenci?n injusta e injustificable.

Tags: Chiapas, protestantes

Comentarios
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 14 de noviembre de 2012 | 2:49

Hola, soy de Argentina. Y aqui el cristianismo es lo mismo que la creencia en Jesucristo, necesito saver qu diferencias hay en Mexico?