jueves, 10 de enero de 2008
De 1961 a 1992.
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Hacia el 1961 en la mayoría de los países de a América Latina el protestantismo no superaba el 7% a excepción de Chile, que ya se situaba en un 10% y Haití con cifras un poco más altas. Hacia el 1990 el crecimiento se había acelerado. En países como Chile, Guatemala o Puerto Rico se superaba el 17% de población evangélica y eran más del 10% en todos los países de Centro América. En Brasil hacia 1990 se superaba un 20% de evangélicos y en México un 5%. Unos 80 millones de personas se declaraban evangélicas en América Latina en 1990. Los datos que dan los evangélicos son más altos, el 12,4 % en Sudamérica y 19,4 en zona del Caribe.
Los factores sociales y económicos han tenido un gran protagonismo en este espectacular crecimiento. La industrialización de América Latina en el periodo del 1930 al 1960, lo que produjo después de la década de los sesenta un cambio en las economías americanas que empujó a grandes masas rurales a las ciudades. El crecimiento demográfico en América Latina también fue muy acusado. En 1940 había 126 millones de habitantes, en 1970 el número ascendía a 278 millones y hacia el 1990 era de 368 millones. El crecimiento de las ciudades ha sido espectacular. La ciudad de México tiene entre 12 y 15 millones de habitantes, a ella se suman ciudades como Sao Paulo y Buenos Aires.
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En el periodo hubo un fuerte retroceso de las democracias populistas que desembocó en dictaduras represivas. La crisis mundial de los años 70 afectó gravemente a la economía latinoamericana, que se ha mantenido en reescisión constante durante todo el periodo y arrastrando grandes deudas con países ricos. La revolución cubana trajo consigo el surgimiento de numerosas guerrillas comunistas en la mayor parte de los países.
En el ámbito religioso la Iglesia Católica propulsó la expansión de una iglesia popular, que inspirada en la Teología de la Liberación, pretendía cambiar la situación de desigualdad económica y pobreza endémica de grandes partes de la población, pero este movimiento renovador de al Iglesia Católica no caló en las masas americanas y fue paulatinamente abandonado por la jerarquía católica a partir del 1982.
La pobreza, la inestabilidad política, los desastres ecológicos, el desarraigo y la falta de atención pastoral de la Iglesia Católica son factores importantes para explicar el espectacular crecimiento numérico de los evangélicos en América Latina, pero no podemos afirmar que el conjunto de estos factores den como resultado automático dicho crecimiento. Como lo demuestra el ejemplo de países como Bolivia, Perú, Colombia o Ecuador, con grandes bolsas de pobreza, con inestabilidad política constante y con cuadros de sacerdotes parecidos a otros países de su entorno, han sido más impermeables al cristianismo evangélico.
Las "teorías" de conspiraciones norteamericanas para la propagación del protestantismo en América no tienen una base sólida. El Informe Rockefeller (1968) y el de Santa Fe (1980), en los que se identifica a la Iglesia Católica como elemento desestabilizador, y los evangélicos como aliados de los Estados Unidos, no tienen peso suficiente para justificar una teoría. Por otro lado, las acusaciones de utilización de las iglesias evangélicas por las dictaduras militares para el control de las masas, pueden aplicarse de igual modo a la Iglesia Católica. El famoso caso de Guatemala o Chile son totalmente limitados. Los límites del apoyo protestante a dictaduras o cualquier tipo de régimen político están en la esencia misma del protestantismo, su fragmentación hace difícil un acuerdo global, por otro lado las denominaciones, en muchos casos engloban a clases sociales diferentes.
Hasta ahora han sido contados los casos de conexiones serias entre las agencias evangélicas y la financiación estadounidense. Esto no quiere decir que las sociedades latinoamericanas no reciban un aporte cultural extra junto a la proclamación del “Evangelio”, pero las elites de la mayor parte de los países han sido educadas en los Estados Unidos y han sido las principales difusoras del modo de vida americano.
El pentecostalismo de los ochenta y principios de los noventa es el verdadero causante del aumento espectacular de las iglesias evangélicas en América Latina. De cada 100 protestantes latinoamericanos 60 son pentecostales. Muchas de las denominaciones Pentecostales son autóctonas, fundadas por pastores de los diferentes países.
Jean Pierre Bastian habla del fenómeno pentecostal como una mutación en el protestantismo clásico y pone en duda las similitudes entre ambos movimientos, pero el contenido doctrinal del protestantismo pentecostal es claro y su origen también, tal vez el caso de algunos movimientos, sobre todo en Brasil, más cercanos al espiritismo hace que su análisis parezca confuso.

Tags: evangélicos, pentecostales, protestantes, sectas

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