Martes, 29 de enero de 2008
Imagen
Prudencio Damboriena opinaba en su libro "El protestantismo en Am?rica Latina" del a?o 1962 que el protestantismo era un movimiento en r?pido crecimiento en Am?rica Latina, aunque tambi?n hace referencia a las divisiones y la falta de misioneros en las zonas de mayor?a ind?gena. Varios de las citas dadas por Damboriena son bastante pesimistas, ya que ninguna ve?a en el momento que los evang?licos dejaran de ser minor?a en Am?rica Latina, pero los datos actuales en pa?ses como Brasil, Nicaragua, Chile o Guatemala, pueden echar a bajo estas opiniones. Tal vez por ello Damboriena afirma que al ritmo de crecimiento de los a?os 60, para finales del siglo XX habr?a en Am?rica Latina m?s protestantes que los que hubo en Europa un siglo despu?s de la Reforma Protestante.
Juan Kessler en su libro "500 a?os de evangelizaci?n en Am?rica Latina" publicado en 1992 afirmaba que ve?a un frenazo el crecimiento debido a la deserci?n, pero que en la mayor?a de los pa?ses de Centro Am?rica se llegar?a a un 30 % de la poblaci?n.

Imagen
Jean Pierre Bastian en su libro "Protestantismos y modernidad latinoamericana" publicado en 1994 hace un an?lisis cr?tico, ya que no ve positivamente el enfoque de los protestantes en la sociedad y no piensa que sean una fuerza regeneradora, sino m?s bien, una fuerza reaccionaria y te?rica.
La percepci?n de David Stoll es m?s negativa como defiende en su libro"?Se est? volviendo protestante Am?rica Latina?", En ?l afirma que los evang?licos se dedican a la conservaci?n en todo menos en el ?mbito religioso, mostrando sus dudas en un cambio significativo en la cultura, pol?tica o econom?a.
David Mart?n en su libro "Lenguas de fuego" afirma que el protestantismo Latinoamericano en la actualidad es totalmente independiente de las misiones extranjeras. Por otro lado Mart?n coloca el movimiento misionero en Am?rica Latina dentro de disidencia religiosa de los siglos diecisiete y dieciocho. Seg?n Mart?n el rechazo a la sociedad monol?tica dejada por los espa?oles empuj? a muchos hacia el protestantismo.
Las teor?as de los expertos son muy variadas, tal vez los fen?menos religiosos sean dif?ciles de explicar, dado que muchos son los factores que los producen, incluidas las propias experiencias religiosas.
La problem?tica religiosa no es f?cil de explicar ni entender. Muchos son los factores que deben confluir para que un cambio religioso se produzca, pero muchas veces, d?ndose todos ellos el cambio no llega.
La verdad es que la Iglesia Cat?lica en la inmensa mayor?a de sus reflexiones, habla de su propia culpa en los cambios religiosos. En los documentos del S?nodo 16 de noviembre al 12 de diciembre del 1997 los obispos de Am?rica se confiesa de la falta medios humanos de la Iglesia Cat?lica y de la nueva importancia de los laicos. En el documento de la Comisi?n Doctrinal de la Conferencia Episcopal de M?xico titulado El Compromiso Pastoral de la Iglesia frente a las sectas y nuevos movimientos religiosos, tambi?n se reconoce la falta de instrucci?n religiosa de los fieles cat?licos y la carencia de sacerdotes, aunque se vuelva a aludir al complot internacional. El propio Papa en sus discursos y cartas pastorales como la dirigida el 23 de marzo del 2001 a miembros de la Pontificia Comisi?n para Am?rica Latina comenta, que la presencia de evangelizadores cat?licos frena el crecimiento de las sectas.
Damboriena comenta en su libro: "Ante todo, hay que tomar en cuenta el ardor proselitista mostrado por las iglesias. El protestantismo apenas lleva siglo y medio de trabajo misionero, pero en este periodo su entusiasmo por atraer al mundo a la causa de la Reforma no ha conocido l?mites... La fuerza de una ideolog?a no debe medirse ?nicamente por la ocupaci?n territorial, si no por la vitalidad y recursos que dispone, por la solidez de la ideolog?a opuesta a la que se quiere sobre poner y por la confusi?n que pueda crear en las masas. Desde varios de estos aspectos las ventajas del protestantismo en Sudam?rica son indudables.. Al ritmo actual, antes de finales de siglo (XX) la Am?rica Latina podr? contar con m?s seguidores de los que pose?a Europa un siglo despu?s de la aparici?n hist?rica del protestantismo." Damboriena vaticinaba en el a?o 62 un fuerte crecimiento del protestantismo. Aunque sin imaginar el crecimiento actual.
Tambi?n hemos visto que la tradici?n del protestantismo latinoamericano hecha sus ra?ces en el siglo XIX, que es una realidad compleja que no puede despacharse como una simple manipulaci?n extranjera, ya que el pastorado es en su mayor?a aut?ctono y en especial el pentecostalismo se ha adaptado asombrosamente a la cultura latina.
Las relaciones directas entre extrema derecha y protestantismo tampoco puede afirmarse, dado que como hemos visto, el protestantismo colabor? con reg?menes como la Nicaragua Sandinista o la Cuba de la revoluci?n, los grupos ind?genas guatemaltecos y a favor de la implantaci?n de la democracia en el Continente.
Tampoco se puede acusar en la actualidad al protestantismo de indiferente a los problemas sociales y a la pol?tica, ya que en pa?ses como Brasil, Guatemala, El Salvador, Argentina, Bolivia y otros muchos, los evang?licos tienen una amplia red social y representantes pol?ticos en los parlamentos.
Carlos Alberto Montaner en su columna en la revista digital FirmasPress, comenta como Estuardo Zapeta, profesor de sociolog?a de la Universidad Francisco Marroqu?n e ind?gena de origen, al hablarle de los ind?genas mayas cachiqueles dice: "Comienza a ser muy notable la diferencia de los niveles de prosperidad entre los ind?genas mayas Cachiqueles vinculados al protestantismo y los que permanecen en el ?mbito de la fe cat?lica. ?Por qu?? Porque la estricta ?tica de los evang?licos, donde se proh?be la bebida y el adulterio, tiene dos consecuencias econ?micas inmediatas: aumenta considerablemente la capacidad de ahorro de los abstemios- el alcohol es un problema serio entre los ind?genas-, y el n?cleo familiar tiende a mantenerse unido. Como por otra parte, para los evang?licos el control de la natalidad por medios artificiales no representa obst?culos de car?cter moral, esas familias tienden a ser menores. Si a estos aspectos se le suma el hecho de que las iglesias funcionan, adem?s, como c?rculos de apoyo mutuo, es f?cil de comprender que el que participa en ellas puede beneficiarse grandemente... Pero hay m?s: la sobriedad, el apego a las leyes y el temor de Dios que caracteriza a muchos de los conversos del protestantismo... no ha pasado inadvertida para los empresarios y empleadores. De donde surge la extraordinaria paradoja de que en muchas empresas cuyos due?os son cat?licos prefieren a empleados evang?licos...".
En la revista digital Pol?tica y Pensamiento, en una entrevista a Jos? Ignacio Garc?a Hamilton, autor del famoso libro "El autoritarismo hispanoamericano y la improductividad" comenta: "...De la parte en donde afirmo que los cat?licos somos menos aptos para la democracia y el desarrollo econ?mico que los protestantes, sigo pensando exactamente igual...El protestantismo no tiene Papa, un cura o un sacerdote que diga cuales son las normas de conducta, se tiene que hacer responsable, esta m?s s?lo, m?s aislado, pero las normas que ?l crea est?n muy ?ntimamente unidas. En cambio, los cat?licos, cuando violamos una norma que pone el sacerdote o el Papa, sigue siendo una norma que nos viene de fuera...".
Imagen
Estos dos autores, sudamericanos y cat?licos, explican por s? mismos la valoraci?n del protestantismo en Am?rica Latina. Naturalmente hay otras opiniones m?s cr?ticas como las de Bastian que dice: "...los protestantismos populares y los pentecostalismos actuales, en constante expansi?n, al parecer han asimilado la cultura pol?tica y religiosa de la represi?n...De protestatarios, los protestantismos latinoamericanos pasaron a ser fundamentalmente atestatarios, siendo en cierta forma la expresi?n religiosa del desgarramiento del hombre latinoamericano frente a una modernidad impuesta pero no asumida...".
Bastian identifica el protestantismo progresista de los cincuenta y sesenta, con el protestantismo bueno, pero ve en el actual protestantismo "una simple expresi?n religiosa popular". Tal vez detr?s de esa lucha del hombre latinoamericano contra la modernidad est? el grito de un pueblo mal gobernado, que ve en lo profundo del hombre una corrupci?n moral que necesita una respuesta urgente.

Bibliograf?a.
Arana, Pedro. Latinoam?rica y el evangelio. Andamio, Barcelona, 1992.
Atienza, Jorge. Victoria sobre la corrupci?n, Certeza, Buenos Aires, 1998.
Barrientos, Alberto. Sociolog?a y fe cristiana, IINDEF, San Jos?, 1993.
Bastian, Jean-Pierre. Protestantismo y modernidad latinoamericana, Fondo de Cultura Econ?mica, M?xico DF, 1994.
Cordero, Lourdes. Cristianismo, pol?tica y poder, L?mpara, La Paz, 1997.
Damboriena, Prudencio. El protestantismo en Am?rica Latina. Tomo I y II, OIIS, Madrid, 1962.
G?mez, Jorge I. El Crecimiento y la deserci?n en la Iglesia Evang?lica costarricense, INDEF, San Jos?, 1996.
Johnstone, Patrick. Operaci?n Mundo, CLC, Santaf? de Bogota, 1993.
Kessler, Juan. 500 a?os de evangelizaci?n en Am?rica Latina, IINDEF, San Jos? de Costa Rica, 1992.
Padilla, Ren?. De la marginaci?n al compromiso. FTL, Quito, 1991.
Stoll, David ?Se est? volviendo protestante Am?rica Latina?
Weber, Max. La ?tica protestante y el esp?ritu del capitalismo, Orbis, Barcelona, 1985.
Ynfante, Jes?s. Opus Dei. Grijalbo, Barcelona, 1996.

Tags: protestantes, evangélicos, iglesia, cristianos

Comentarios