Jueves, 06 de marzo de 2008

 

Ernesto Trenchard

Por Terence-Pablo Wickham.

 

(NOTA PRELIM INAR: Dado el espacio limitado de que disponemos para este artículo, quisiera advertir que he tenido que omitir adrede la gran mayoría de los nombres del inmenso ejército de misioneros, obreros y líderes locales, optando por mencionar sólo los más imprescindibles. Asimismo no ha sido posible dar detalles del progreso de la obra en las distintas regiones. Pedimos disculpas si involuntariamente hemos dejado de hacer mención de algún hecho, nombre u obra bibliográfica que según el criterio de los lectores, debiéramos haber incluido. Esperamos nos sepan comprender y perdonar, pero también que nos manden sus quejas, reclamaciones o sugerencias, ya que  nos gustaría ampliar este trabajo en el futuro, D.m. Muchas gracias anticipadas.

 

I.  INTRODUCCION: LA GUERRA CIVIL

 

Tomamos como punto de partida para este breve resumen de la historia de las llamadas "Asambleas de Hermanos (Abiertas)" unas estadísticas aproximadas publicadas por los Sres. Kenneth Grubb y Carlos Araujo en el año 1933, en plena II República(1). De un total de 6,259 miembros comulgantes de las 166 iglesias evangélicas en España, unos 1.681 de ellos pertenecían a las AA.HH, o sea, casi un tercio. Pero el área de su influencia eran considerablemente mayor, ya que había unos 1,575 alumnos/as en sus escuelas dominicales y 1,725 en las escuelas diarias, y muchos simpatizantes asistían a los cultos.  No hubo mucha variación en estos números en los tres años siguientes, debido al clima político enrarecido, pese a la libertad religiosa plena que se gozaba en los breves años que duró la II República (1931-1939). Se aprovechaba, eso sí, dicha libertad, pero según testifican los que vivieron esa época, "la gente estaba más interesada en la política que la religión". No obstante, algún avance hubo; se celebraban numerosos esfuerzos evangelísticos en lugares públicos, los colportores difundían ampliamente las Escrituras, y algunas nuevas iglesias fueron fundadas en Galicia, Barcelona y Madrid.

 

El advenimiento de la terrible Guerra Civil que asoló el solar hispano durante casi tres años diezmó la minoría evangélica y destruyó mucho del testimonio. La situación difería según fuese la zona republicana o nacional, pero un factor común fue el cierre de la mayor parte de los lugares de culto, la salida de la mayoría de los numerosos misioneros extranjeros, -lo que privó a muchas congregaciones de sus pastores y evangelistas-, y la separación y dispersión de las familias. Los varones de edad militar fueron llamados a filas, los niños, obligados a trasladarse a lugares más seguros o al extranjero. Fue un tiempo de grandes sufrimientos y privaciones de todo tipo, pero también abundaron las muestras de solidaridad y ayuda mutua entre los creyentes, y entre éstos y sus hermanos en el extranjero, manifestándose en medio de la tribulación mucho casos de auténtico heroísmo y espíritu de sacrificio, que les sirvió de testimonio a la realidad de su fe. Unos pocos misioneros, como Edmundo Woodford o Juan Biffen, lograron quedar en España, y fueron muy activos en la defensa de las propiedades evangélicas incautadas por la Falange a principios de la Guerra, actuando ambos como apoderados de la compañía británica Continental Lands Company bajo cuya protección, por razones de seguridad, se habían puesto años antes.

 

II. LA POSGUERRA, AÑOS DE PERSECUCION  Y  DE AVANCE,

1939-1945

 

Este período de seis años, que coincidió con la II Guerra Mundial, fue decisivo en cuanto al desarrollo posterior de la Obra. Privados de la ayuda de la mayoría de los misioneros -había 61 de ellos en 1936-, y desafiando la persecución acérrima desatada por el nuevo "maridaje"( como lo llama Ernesto Trenchard) entre el nuevo Gobierno de Franco y la Iglesia Católica, los creyentes españoles dieron testimonio en todas partes.

Fue la "época de oro del evangelismo personal" según Juan Solé (2), que después de su servicio militar en las filas de vencidos y vencedores, como otros muchos de la zona republicana, participó activamente en aquellas actividades clandestinas. Dice Solé  que la época fue caracterizada por "el secuestro de Biblias... cierre de escuelas, una acoso gubernativo a las reuniones caseras, detenciones de líderes  y multas individuales a los reunidos", además de grandes vejaciones para los militares evangélicos, aunque el trato no fue igual de duro en  todas partes; Hubo "casos de tolerancia también (3).

 

Pero como en el primer siglo, en estos años difíciles "las iglesias crecían y se fortalecían en su fe", de suerte que, en 1945, cuando comenzaban a abrirse las capillas y algunos misioneros volver, ¡la membresía de las AA.HH. Se había duplicado, y una base firme colocada  para el futuro.

 

III. AÑOS DE TOLERANCIA Y CONSOLIDACION, 1945-1967

 

Dice Trenchard (4) que en 1945, como resultado de la victoria de los Aliados, el Estado español proclamó una constitución con una cláusula de tolerancia muy limitada. Los no-católicos podían celebrar cultos privados, pero sólo en los locales reconocidos oficialmente antes de la Guerra Civil, por lo que era muy difícil abrir nuevas obras. Todas las demás actividades -revistas, literatura, campamentos, organizaciones juveniles, etc., habían de ser clandestinas-, mientras que en asuntos espinosos como la celebración de matrimonios entre conversos del  catolicismo, o cumplir con ritos de la religión oficial en actos militares, las dificultades eran enormes. El que escribe fue testigo presencial de la segunda mitad de este período (1958-1967) y recuerda vivamente el miedo al acoso policial, tanto colectivo como individual, la presión de vecinos, las injusticias y vejaciones cometidas en el ámbito laboral y en las escuelas, el trato arrogante y despectivo de muchos del clero y de la policía ante cualquier reclamación o protesta, y un largo etcétera. Los creyentes vivíamos en una auténtico ghetto, hecho no de paredes materiales sino de vallas espirituales, erigidas con el  propósito  declarado de asfixiar el testimonio de la exigua minoría evangélica, equiparándonos en peligrosidad para el resto de la población con los comunistas y masones, con los cuales estábamos fichados en los archivos de la policía secreta.

 

Pero también uno recuerda  el gozo desbordante que se manifestaba en las reuniones puertas para adentro, de las muchas conversiones, de las excursiones de comunidades enteras en los días festivos a lugares donde la policía no podía molestarnos y donde predicábamos el Evangelio a transeúntes, amigos y familiares inconversos.

 

Fue durante estos años de prueba que se dio comienzo o una actividad renovada a algunas de las llamadas "obras auxiliares" que han servido las AA.HH. Hasta el día de hoy: el Fondo de Evangelización (1949), que comenzó repartiendo doce mil pesetas entre seis obreros a pleno tiempo en su primer año; el Fondo Pro-Locales, creado para canalizar la ayuda financiera recibida de las AA.HH. en la Gran Bretaña para la mejora o compra de locales de cultos (1956, aunque hubo esfuerzos esporádicos y aislados en algunas regiones antes de esta fecha); Cursos de Estudio Bíblico, fundado por Ernesto Trenchard y un pequeño grupo de misioneros y líderes españoles en 1945 para ayudar en la instrucción y capacitación bíblicas de los creyentes; la revista "El Camino"(ahora "Edificación Cristiana"), que pasó por muchas vicisitudes y algunos "destierros" (hasta Tánger en algún momento de especial rigor del acoso gubernativo), con cambios de nombre y señas  frecuentes; el Comité de Radio, que cuidaba del seguimiento de los contactos creados por los programas emitidos, primero de Tánger y más tarde, de Montecarlo. También los campamentos de Villar(1950), Vallgorguina(1956), Aguilas (1961), Castiñeiras (1963) y Berea (1966) comenzaron sus actividades en este período, como asimismo el Hogar de Ancianos "Betania" (1957).  Se pudo celebrar conferencias anuales en distintas iglesias y regiones, algunas, en Madrid y Barcelona, de alcance nacional, algo característico de las AA.HH. en todo el mundo pero que había cesado temporalmente por razones obvias. Fue durante este período, entre 1945 y 1956, que los hermanos Federico Gray y Mariano San León, ambos poetas e himnólogos, compilaron el Himnario Evangélico de las tres colecciones en uso en Galicia, Madrid/Castilla y Catalunya, que hasta el día de hoy sigue siendo usado por la mayoría de las congregaciones. (En estas fechas del final del siglo XX se están poniendo los toques finales a una extensa revisión  -comenzada en 1979-, que se espera sea un digno sucesor en años venideros).

 

La situación empezó a mejorar alrededor del año 1960. En la esfera religiosa, comenzaban a sentirse los primeros efectos del Concilio Vaticano II con sus "aires revisionistas", en lo económico, cuando el régimen franquista puso en marcha  su plan de industrialización y necesitaba dinero y tecnología de fuera para ello, y en lo político, debido a la presión de las democracias occidentales que no podían ver con buenos ojos la falta de una auténtica libertad religiosa en un país europeo. El proceso de liberalización fue largo, hubo una oposición acérrima de los sectores más conservadores del régimen, pero de la mano de hombres de bien como Fernando Castiella y, más tarde, Manuel Fraga Iribarne, y de las gestiones a veces arriesgadas de valientes como Samuel Vila y José Cardona por parte evangélica, la actitud oficial hacia los evangélicos se fue transformando, primero en un nuevo reconocimiento tácito de los derechos de los ahora "hermanos separados", con una solución puntual primero de algunas de las injusticias más flagrantes, como los matrimonios y la apertura de locales. Entre 1945 y 1948 la casi totalidad de los locales en las ciudades fueron abiertos (no así muchos de los rurales) y se permitió la importación (todavía no la impresión en imprentas españolas) de algunos libros, aunque siempre con la gran inconveniencia de la "censura previa" en Correos, un procedimiento engorroso que agotaba la paciencia del más sufrido!

 

Hacia el final de estos años, se entabló una auténtica lucha entre los ultra conservadores del Gobierno y de las Cortes y los partidarios de una libertad religiosa más acorde con los tiempos. Cuando parecía que iban ganando criterios más liberales, aparecían de repente ráfagas de oposición que frenaban todo el proceso, como sucedió en 1964 cuando las Cortes dieron carpetazo a la nueva Ley que se estaba preparando. Nos consta que fue el propio Franco que, cansado e irritado de las tácticas dilatorias de sus subalternos más conservadores, dio la orden tajante de sacar adelante la Ley que regulaba el derecho a la libertad religiosa, que fue promulgado finalmente en el año 1967.

 

 

IV.  LOS AÑOS DE LA LIBERTAD LIMITADA, 1967-1975

 

Cuando se comunicó a las iglesias evangélicas el contenido de la nueva Ley, hubo muchos recelos y desconfianza. En lo que a las AA.HH. respecta, sin embargo, prevaleció el criterio espiritual, casi unánime, de que las libertades concedidas más que compensaban las pequeñas desventajas que pudiera tener. El resultado fue que casi todas se inscribieron dentro del plazo señalado (31 de mayo 1968), ya que se consideraba la coyuntura como una contestación evidente a las oraciones de muchos años, y como una oportunidad sin precedentes -aparte del breve período de la II República- en la historia de España para extender el Evangelio libremente, por toda la nación y por todos los medios. No se tardó mucho en sentir sus beneficios. En los meses de junio y julio de aquel mismo año las asambleas de Galicia, ya inscritas, pudieron organizar campañas de evangelización en lugares públicos con el evangelista Fernando Vangioni, con muchas facilidades  por parte de la administración local y provincial en cuanto a permisos, y hasta hubo la presencia física de las autoridades en algunos casos.

 

Pero es necesario reconocer también que el aprovechamiento de las nuevas libertades suscitó un vivo debate en aquellos años acerca de las estrategias evangelísticas más apropiadas para el momento. Siguieron las campañas grandes e intensivas en algunas ciudades, y algunos nuevos puntos de testimonio surgieron, pero en general los resultados de este método no fueron los esperados. Se celebraron algunos congresos internacionales con esta temática en aquellos años -Ámsterdam, 1971,  Londres (SPREE, 1973), Lausanne y Madrid (el CISE), 1974, a los que asistieron muchos líderes de España, pero muchos coincidieron años más tarde en la opinión generalizada de que no se supo aprovechar la libertad tan amplia que la Ley nos facilitó, quizá por concentrarse demasiado en tales métodos de evangelización masiva. Indudablemente hubo cierto estancamiento en el progreso de las congregaciones, lo que se refleja en las estadísticas disponibles, que a guisa de comparación pueden ayudarnos a calibrar el relativo progreso habido en aquellos años. En 1967, de una comunidad total evangélica de unos 30,000 miembros comulgantes -los famosos 30,000 de Carmen Irizarry(5)-, las AA.HH. con unos entre 5-6, 000 miembros repartidos en 76 congregaciones representaban la quinta parte. En la misma fecha había unos 27 obreros españoles a pleno tiempo, y unos 11 misioneros. El mayor número de iglesias se hallaba en Galicia, con 30; había 15 en Barcelona y sus alrededores, 26 en Castilla-León, Asturias, Andalucía y Murcia, 3 en Madrid y 2 en Valencia. También en esas fechas había pequeños grupitos de creyentes en proceso de formación en varias de las islas canarias, o como "sucursales" de las ya formadas. El incremento no había sido espectacular, sólo unos dos mil miembros en 20 años, pero se había colocado una base más amplia para un avance futuro. En 1971, cuatro años más tarde, las cifras comparadas dan el precipitado de unas 80 congregaciones con unos 7 mil miembros comulgantes, aproximadamente.

 

V. AÑOS DE CAMBIOS Y AVANCE, 1976-1988

 

José M. Martínez (6), refiriéndose a las características de "consolidación" del período anterior (véase IV, arriba) y éste, puntualiza algunos de los cambios de aquellos años. En lo económico, España llegó a ser el 10º país industrializado del mundo, aunque sus gobernantes pronto "se durmieron  en los laureles" y pocos años después estábamos en el 22º lugar, debido al avance más rápido de los países asiáticos y algunos europeos. Los recursos más abundantes generados por todo el proceso llegaron también a los creyentes e iglesias, por lo que fue un tiempo de la compra, edificación o alquiler de más y mejores lugares de culto, manejando cifras que sólo unos pocos años antes habrían sido impensables para las exiguas arcas evangélicas. Otro factor, esta vez  de signo negativo, fue la sangría de la emigración, tanto fuera del país, a naciones como Francia, Alemania  los Países Bajos o Suiza, como dentro, con el movimiento demográfico inevitable desde las zonas rurales o de las ciudades pequeñas hacia las urbes grandes como Madrid o Barcelona. Esto es algo de que se lamenta Ernesto Trenchard en una carta circular a amigos en Inglaterra, porque a menudo desaparecían las personas o familias más dotadas o idóneas para el testimonio, llegando a mermar seriamente, en algunos casos, la capacidad evangelizadora y reproductora -espiritualmente hablando- de las congregaciones, especialmente las medianas y pequeñas.

 

Como yo escribí en 1988(7) "Este... período ha visto crecer el número de asambleas más que en ninguno anterior. De las, aproximadamente 90 del año 1976, hemos pasado a 130, con unos 8,000 miembros. En este mismo año había unos 50 obreros nacionales (contando las esposas), pero en 1988 ya había 70, con unos 30 misioneros extranjeros. El progreso no ha sido igual en todas partes, pero sobre todo en Catalunya y el País Vasco, y luego en Madrid, Sevilla, Galicia y Murcia, se ha duplicado -y en algunas áreas triplicado- el número de congregaciones con local". Al mismo tiempo han florecido nuevas obras auxiliares que sirven a las iglesias en estos años. Se fundaron: una nueva residencia de ancianos,  en Linares,  la obra para ciegos de  "Nueva Luz",  nuevas escuelas bíblicas nocturnas en Barcelona, Madrid y Valencia, nuevas editoriales y distribuidoras de libros, nuevas revistas ("Panorama", "Caminemos Juntas") y la obra pionera del equipo de Evangelismo en Acción (fundada por Juan Gili en 1967) ha dado hermosos frutos en la plantación de varias congregaciones nuevas en Castilla, el País Vasco y Andalucía. Debemos mencionar la obra de GLO(Gospel Literature Outreach), con bases en Australia y Escocia, una obra misionera juvenil creada para plantar nuevas iglesias en países de misión. Aparte de la organización de campañas de verano o de breve duración, ya tiene varios misioneros en Galicia y Murcia, trabajando en colaborando con las iglesias locales.

 

Es necesario puntualizar también que otra característica de las AA.HH. siempre ha sido el fomento del trabajo en conjunto con otras denominaciones afines; Por esa razón colaboran activamente en la Alianza Evangélica, la Unión Bíblica, Juventud para Cristo, APEEN, IBSTE, Decisión, los Clubes Bíblicos "Betel" (La Granja), la Liga del Testamento del Bolsillo, los Grupos Bíblicos Universitarios, y programas de televisión y radio de alcance tanto nacional como local, como "Tiempo de Creer", Radio Génesis, Nèixer de Nou en Galicia y Catalunya,  y muchos más,  demasiado numerosos para mencionar aquí.

 

 

VI. EL PERIODO CONTEMPORANEO: COOPERACION CON EL ESTADO Y UNA CRECIENTE VISION EVANGELIZADORA Y MISIONERA, 1988-1999.

 

Nunca es fácil tratar de enjuiciar o calibrar correctamente una situación contemporánea que uno no sólo presencia  sino de la que forma parte. Hemos de  recurrir de nuevo a las estadísticas, que aunque frías y que precisan interpretación, pueden servirnos por vía de comparación. En el día de hoy -el 18 de diciembre de 1999- el colectivo de las AA.HH. -aunque algunas no quieren ser identificadas como tales- alcanza la cifra de unos 190 lugares de culto,  con aproximadamente 10,000 miembros (una décima parte del total de evangélicos en España), y unos 160 obreros o misioneros a pleno tiempo. No ha habido retroceso, evidentemente, pero sí cierta "ralentización" o estancamiento en el crecimiento numérico tanto de congregaciones como de número de miembros, en comparación con el que se ha visto en el resto de nuestros hermanos en la fe, especialmente en las iglesias pentecostales y carismáticas. No es este el lugar para analizar las causas, pero el hecho preocupa a muchos, dadas las características tan vigorosas en la actividad evangelizadora y misionera del "Movimiento" de las Asambleas desde sus inicios en la tercera década del siglo XIX, y debe movernos a la reflexión.

 

El fenómeno más destacado del período que vivimos es, sin duda, la negociación, firma y aplicación de los  Acuerdos con el Estado  a partir de 1992. La lenta consolidación y vivencia de los derechos constitucionales de todo orden llevó inevitablemente durante la transición democrática al reconocimiento pleno de nuestra legalidad y derechos, como también al necesario tutelaje y regulación de ellos, pero la importancia de la nueva relación, juntamente con el necesario establecimiento de la FEREDE, es innegable. Con todo, el período ha visto otros cambios en la política, sobre todo el viraje hacia la derecha con la derrota del PSOE, y el tira y afloja de las relaciones entre las distintas autonomías y el gobierno central, que dificulta en gran manera el desarrollo igualitario, en todo el territorio español de los derechos reconocidos en  los Acuerdos. Así, lo que las iglesias pueden  pedir y recibir con cierta alacritud en algunas regiones, ni pueden soñar con ello en otras, con el resultado de que,  lo que global y teóricamente se ha conseguido, por una parte, por otra, según las autoridades autonómicas que sean, es prácticamente imposible de alcanzar.

 

Por supuesto, ha habido avances tremendamente positivos como resultado de los Acuerdos: la posibilidad de enseñar la fe evangélica en las escuelas públicas (la ERE), el incremento espectacular de la obra social, entre misiones urbanas, centros de rehabilitación de drogadictos, alcohólicos, y otros muchos. También la ayuda masiva de las AA.HH. y otros grupos a los damnificados y necesitados de otros países, como Guatemala, Honduras, Cuba, Rumania, Kosovo, y Turquía,  por mencionar sólo unos pocos, testifican elocuentemente de una solidaridad con el prójimo nada desdeñable, aunque hemos de reconocer que en muchos de estos casos el fenómeno no es peculiar a los creyentes evangélicos; Existen una multitud de ONGs de inspiración cristiana y secular que trabajan arduamente para ayudar al prójimo necesitado.

 

No quisiera terminar este breve resumen histórico sin mencionar algunos factores muy positivos que estamos presenciando en estos días. En primer lugar, el interés creciente en la obra de las AA.HH. en España por parte de asambleas hermanas en países como Alemania, Francia y Argentina, que han enviado misioneros en estos años. Luego, desde hace muchos años se ha orado con fervor por un despertar misionero entre las AA.HH.,puesto que -aunque algunos todavía no lo han entendido- iglesias que levantan la mirada para ver los campos de misión lejanos, inevitablemente intensifican los esfuerzos evangelísticos entre  "los de cerca", los que están alrededor de ellos. Algunas iglesias en Catalunya, Madrid, Castilla y Valencia están activamente comprometidas en nuestros días, con el apoyo a la actividad misionera en países como Guinea Ecuatorial, Turquía, Albania y América latina. La fundación de CIE (Comunión de Iglesias para la Evangelización) y la más reciente de MPI (Misión Pionera Internacional o Misericordia para Ismael)  reflejan la creciente visión evangelizadora y misionera de muchas congregaciones,  y es especialmente gratificante contemplar el entusiasmo e identificación de la juventud  en lo que está pasando, algo que augura grandes avances en el milenio que se avecina. Merece mención también la creación -o renovación- de varias obras auxiliares que, según su especialidad apoyan distintos aspectos de la obra de las AA.HH., como "Fe y Ministerio, sucesora de la antigua Compañía protectora de locales británica Continental Lands,  la obra a fin del Fondo Memorial Juan Solé, creada en 1994 para la ayuda financiera de hermanos/as que desean capacitarse mejor para la enseñanza o predicación de la Palabra. Otra obra similar que "resucita" en este tiempo después de un comienzo accidentado hace años, es la Fundación Reina Valera, que contempla el apoyo a la obra literaria y un centro de conferencias.

 

Pero  estos signos esperanzadores sólo pueden fructificar en un verdadero avance si  se logran superar -o cambiar- ciertos factores negativos que parecen acompañar a las AA.HH. en todas partes del mundo, pese a la bondad de los principios novo testamentarios de los que hacemos gala pero que a menudo practicamos  mal. Reproducir las iglesias del Nuevo Testamento implica practicar  no la letra sino el espíritu de la doctrina apostólica, su vivencia y apertura constante a los poderosos impulsos del Espíritu Santo, el amor a la Palabra, la disciplina del estudio y de la oración, el fruto del Espíritu en una adoración libre y gozosa y en una evangelización marcada por el fuego del Espíritu de Cristo. Hoy en día, por regla general, falta ese fuego y ese "fuelle" que caracterizaban los tiempos de antaño que hemos comentado, cuando en medio de toda clase de trabas las iglesias se iban multiplicando. No todo fue  "oro que reluce" en aquellos años, por supuesto, pero los que vivimos algo de ellos añoramos la comunión profunda, el gozo desbordante y el testimonio impactante que se manifestaba en ellos. Si se hubiese prevalecido ese espíritu durante los años siguientes cuando el materialismo y la comodidad han anegado la fe de muchos, hoy, no seríamos 190 iglesias, sino 2,000, y, quizá, la historia de la España moderna habría sido muy diferente.

 

 

Notas bibliográficas (véase Bibliografía abajo por los detalles):

 

(1) Grubb, K., y Araujo, C., RELIGION IN THE REPUBLIC OF SPAIN

 

(2) Solé, J., artº "Pérdidas, renovación y extensión, 1936-64" en Nº especial de EDIFICACION CRISTIANA, nov-dic. 1988 en el 125º aniversario de la obra de las AA.HH.

(3)  "            "         "              "                   "             "          "          "         "        "

(4) Trenchard, E., Spain, Land of Light and Shade, Echoes of Service Publications,

1965

(5) Irizarry, C., The Thirty Thousand: Modern Spain and Protestantism, Harcourt, Brace & World

(6) Martínez, J.M., artº "Nuestra razón de ser en el momento actual", Boletin AEE, 1978

(7) Wickham, T-P., artº "1964-1988: Nuevos tiempos: testificando en una sociedad materialista y secularizada", EC, nº especial 125º anivº de las AA.HH.

 

BIBLIOGRAFIA SELECTA

 

En castellano:

Capó, Enrique:  "Las AA.HH.", Circular del Centro Ecuménico, Barcelona, abril

1966

GONZALEZ, A., FEDERICO, J., y SAN LEON, M., "El Significado del Movimiento de los Hermanos", Literatura Bíblica, Barcelona 1958

GRAU, J., "¿Habrá que darle la razón a Tamames?" Boletin AEE nº especial 1978

IGLESIA C/TERUEL, "De Ferlandina a Teruel, 1869-1977", edición propia

   "                     "        ,  125 Anivº de las AA.HH. en Catalunya, 1994,  "

MARTINEZ, J.M., "La España evangélica ayer y hoy", Clie/Andamio, 1994

SOLE, J., artº "1936-1964: Pérdidas, renovación y extensión" del Nº especial de EC nov-dic.1988, 125º de las AA.HH.

  "        "   artº "El fondo histórico del Centenario" en "Cristianismo vital "

TRENCHARD, E.,  "Aspectos de la Obra de las AA.HH. en España", abril 1965 (inédito)

               "          "     "Obra de las AA.HH. en España, 1968", (inédito)

               "           "     "La España de hoy como campo de misión", Boletín de la AEE, 1968                                     

VILA, E., "José Cardona, la defensa de la fe", Clie, 1988

VILA, S., y MUNIESA, D., "Samuel Vila: una fe contra un imperio", Clie, 1979

WICKHAM, T-P., "Las AA.HH. de la Gran Bretaña" y "Estadísticas globales de las AA.HH. en el mundo", cuaderno "125º anivº de las AA.HH. en Catalunya, 1994

         "              "     "1964-1988:Nuevos tiempos: Testificando en una sociedad materialista y secularizada" y "Enfocando el porvenir a la espera del Señor: Conclusión: el futuro inmediato, hacia el año 2000 y después", en EC, nov.dic 1988,nº especial 125º anivº de las AA.HH.

 

En inglés o francés:

 

FERNANDEZ, G.,  "History of the Evangelical Churches in Spain",  notas inéditas del Retiro de la AEE para misioneros, 1976

GILI, J., "The Gospel in Modern Spain", artº "Echoes of  Service", Nov. 1996

GRAY, F.H., "The Gospel in Modern Spain", Echoes Quarterly Review, 1956

GRUBB, Sir K., y ARAUJO, C., "Religion in the Republic of Spain", World Dominion Press, 1933

PULLENG, A., "Spain" en "Turning the World Upside Down", Echoes of Service Publications, 1972

STUNT, J., "Spanish Omelette", Echoes of Service, dic. 1982

TATFORD, F., "The Conquistadors´ Homeland" in "Western European Evangel",

vol 9 of "That the World May Know, Echoes of Service Publications, 1985

TRENCHARD, E., Spain, Land of Light and Shade", Echoes of Service Publications, 1965

    "                     "    "Report from Spain", inédito, 1968

    "                     "    "Keeping the Doors Open: The Work of the Spanish Halls Fund", 1961

WICKHAM, T-P.,  "Bible Teaching in Spain Today", Echoes Quarterly Review,

enero-marzo 1963

          "             "      "Spanish Christian Brethren Assamblies and Their Missionary Awareness", de "Into All The World", Christian Brethren Research Fellowship nº 40

          "             "      "Spain, the Wide Open Door", Echoes of Service, feb. 1990

          "              "       "Plenteous Harvest, Few Labourers", "        "      marzo   "

          "              "      Histoire et Actualité del Assemblées Espagnoles", trad. de los dos arts. arriba en "Servir En L'Attendant", marzo abril 1993

        


Tags: evangélicos, historia, iglesias de hermanos

Comentarios
Publicado por Invitado
Domingo, 14 de septiembre de 2008 | 22:52
no tuve el privilegio de conocer personalmente a D Ernesto, pero a?n as? le considero mi maestro , pues soy alumno de uno de sus alumnos, D Pedro Ingl?s. adem?s poseo gran parte de sus comentarios b?blicos, los cuales me son de ghran bendici?n
Publicado por Invitado
Domingo, 21 de junio de 2009 | 11:17
Me sorprende que, en desde que se colg? este art?culo, solo haya otro comentario adem?s de este.Y que solo haya tenido 408 visitas hasta este momento.?Por que ser??RollEyes
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 05 de agosto de 2009 | 21:50
Muy interesante.
Estoy seguro que el n?mero de visitas y comentarios aumentar? despu?s de que se haya publicado el link a esta p?gina en el blog: http://archivohistoricodemadrid.blogspot.com/
Jos? Manuel Lozano
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 23 de diciembre de 2009 | 19:22
ES OBVIO LOS HERMANOS EVANGELISTAS NO TIENEN HISTORIA, A COMPARACION DE HACE MAS DE 2000 A?OS, NO TE EXTRA?E QUE NADIE COMPARTA UN COMENTARIO, ESTO ES EXTREMADAMENTE ABURRIDO Y EXTREMADAMENTE FALSO, Y CREEN QUE NAMAS POR DECIR "SOY CRISTIANO" YAME CREO.
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 23 de diciembre de 2009 | 19:45
ES OBVIO LOS HERMANOS EVANGELISTAS NO TIENEN HISTORIA, A COMPARACION DE HACE MAS DE 2000 A?OS, NO TE EXTRA?E QUE NADIE COMPARTA UN COMENTARIO, ESTO ES EXTREMADAMENTE ABURRIDO Y EXTREMADAMENTE FALSO, Y CREEN QUE NAMAS POR DECIR "SOY CRISTIANO" YAME CREO.