Lunes, 07 de abril de 2008


Andoni Muro, teólogo y director del ICI
Porqué surgió el Pietismo


Para poder entender mejor la razón por la cuál surgió el Pietismo, debemos de situarnos en la época de la post-Reforma.
El aporte de la Reforma en el siglo XVI fue de una importancia inmensa. Se volvió a la Palabra de Dios. Se crearon credos, exposiciones conjuntas de todos los grandes artículos de la doctrina cristiana. Este gran despertar intelectual que la reforma trajo, comenzó en el siglo anterior con el Renacimiento[i].

La invención de la imprenta facilitó el progreso intelectual. Pero, poco a poco, el avivamiento que supuso el volver a la Palabra de Dios, a redescubrir las promesas de Dios, fue cayendo en un racionalismo frío.

 En el periodo conocido como el escolasticismo luterano y el escolasticismo reformado, James Orr comenta que hay una alianza con el aristotelismo. En este periodo post-reforma. “La ortodoxia de la letra pasó a ser la preocupación principal, y la piedad del corazón fue puesta relativamente en un plano posterior”[ii].

 La predicación de la época, comenta Harvie M. Con era estéril. Los sermones se habían convertido en discursos retóricos artificiales preparados con extractos bíblicos. Así pues un sermón de Mateo 10:30, hablando de la cantidad del cabello, se podía elaborar de esta forma:

1)      Origen, estilo, forma y posición natural del cabello.

2)      El cuidado adecuado del cabello.

3)      Recuerdos, advertencias y consuelo que se derivan del cabello.

4)      Cómo cuidar el cabello de una forma cristiana, y cómo utilizarlo.

Ante la situación de la predicación y forma de pensar semejantes, surgió el

Pietismo como protesta de la fe viva frente a una religión sin vida e impersonal.

Spener se rebeló contra la idea de que el cristianismo fuese simplemente un asunto de conocimiento. Estaba preocupado por la capacidad del cristianismo para llegar al corazón y producir una verdadera diferencia en la vida de uno. Spener fundó la “Asamblea de Piedad” en 1669, e inició reuniones de oración y estudio bíblico[iv].

Así pues, el Pietismo tiene esas dos variantes de ser. Por un lado, un movimiento de renovación desde dentro de una iglesia racionalista. Y por otro lado, de reacción, contra una iglesia racionalista, que había caído en el racionalismo.

La situación de la iglesia es entonces, el principal motivo del surgimiento del Pietismo.

 Comienzos y crecimiento


Las ideas de Spener, registradas en su libro “Deseos píos”, enfatizaban la oración, la lectura de la
Palabra de Dios, el arrepentimiento y todo lo que tenía que ver con una relación espiritual viva. Todo esto hizo que pronto muchos cristianos pusieran interés en el movimiento, que creció rápidamente. Pero también, hubo fuertes ataques por parte de muchos teólogos, acusando al movimiento de “subjetivo, emotivo, individualista y hasta herético”
[v].

Una de las cosas que Spener enseñó y que quería llevar a cabo, fue la doctrina luterana del sacerdocio universal de los creyentes. Quería que las diferencias entre los laicos y los clérigos disminuyesen, tomando más responsabilidad los creyentes laicos. Spener, según Justo L. González, “no ponía mucha atención a las cuestiones doctrinales que tantas disputas habían costado”,  lo que hizo que recibiese ataques por parte de los jefes de la ortodoxia luterana, también[vi].

Pero a pesar de los ataques, la gente seguía al movimiento, puesto que veían una vuelta a la fe viva del Nuevo Testamento y de los reformados en su comienzo.

 Había una idea de que los que los reformadores habían comenzado en el siglo XVI, se había interrumpido por algunas luchas doctrinales; lo que hacía necesario volver por el camino del principio. Lo que Spener mismo proponía era una nueva Reforma o que se completar lo que se había comenzado. Y algunos lo vieron como un nuevo Lutero.

Así pues, el movimiento fue creciendo y desarrollándose. Bajo el reinado de Carlos I, se fueron creando por todas partes grupos de “buscadores” (seekers), que deseaban escapar de la fría disciplina de la iglesia oficial para seguir sus propios caminos. Todos ellos se unían en la convicción de que el Espíritu Santo habla a los hombres y a través de los hombres, al margen de toda mediación sacerdotal.[vii].

Poco a poco, el Pietismo fue influenciando más y más. Y a pesar de la oposición de los teólogos de la vieja escuela, conquistó los espíritus de la gente, penetró en las catedrales y asedió a las universidades.

El fervor cristiano ejerció además una influencia ecuménica, que traspasó a diferentes confesiones religiosas. Dentro de los monasterios católicos, circulaban toda clase de tratados de espiritualidad, pero nadie se atrevía a darlos a la imprenta.

En cuanto a las universidades, Spener hizo de la Universidad de la Halle, un centro del movimiento pietista[viii].



[i] James Orr. El Progreso del Dogma. Página 229.

[ii] James Orr. El Progreso del Dogma. Página 231.

[iii] Harvie M. Conn. Teología Contemporánea en el Mundo. Página 110.

[iv] Kenneth Scott Latourette. Historia del Cristianismo. Página 124.

[v] Justo L. González. Historia del Cristianismo. Tomo VIII. Página 169.

[vi] Justo L. González. Historia del Cristianismo. Tomo VIII. Página 165.

[vii] C.J. Bleeker y G. Widengren. Historia Religionum. Manual de Historia de las Religiones. Tomo II. Página 40.

[viii] James Orr. El Progreso del Dogma. Página 110.


Tags: pietismo, religión, protestantes, historia

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