Lunes, 07 de abril de 2008


Pedro de Felipe del Rey, escritor y pastor.

 

ADVENTISMO Y JEHOVISMO


(SU ORIGEN Y SU PECULIAR MENSAJE)

EL JEHOVISMO Y SU PECULIAR MENSAJE

                                                          En la Sociedad jehovista,
                                                          su fundador delirante
                                                          hace un anuncio alarmante:
                                                          ¡el fin del mundo a la vista!



Capítulo primero

EL ORIGEN DEL JEHOVISMO

1) Tras el fracaso de los milleritas en 1844, se separó de ellos un grupo, que dio lugar a los "Adventistas del Séptimo Día"; después se separó también de los milleritas otro grupo, que originó la "Iglesia Cristiana Adventista, observadores del domingo", que fijaron una nueva fecha para la venida de Cristo, mientras que el grupo de los milleritas, tras la muerte de Guillermo Miller, siguieron fijando fechas hasta que se extinguieron; éstos fueron los grupos más importantes, amén de otros menores. El Adventismo lo cuenta así:

        "Miller murió en diciembre de 1849. Sus colaboradores continuaron fijando fechas durante años. Estos llegaron a ser los adventistas evangélicos […]. Gradualmente se fueron extinguiendo.
        "Un grupo considerable se separó de estos milleritas fijando una nueva fecha para la venida de Cristo. […] Fueron conocidos como la Iglesia Cristiana Adventista, observadores del domingo; el único grupo adventista importante fuera de los Adventistas del Séptimo Día.
        "[…] hubo algunos grupos fragmentarios […]." (1/155-156).

2) Como ya hemos visto (en la Sección primera), el Adventismo llama "milleritas" y "adventistas" a todos los seguidores de Miller, mientras que el Jehovismo los llama "segundo adventistas"; un ex miembro del Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová, refiriéndose a la multitud de escritores que fijaron fechas para la segunda venida de Cristo en el siglo XIX, de los cuales hablamos en el Apéndice 1, dice así:

        "Trastornos adicionales en Europa produjeron un torrente de nuevas predicciones. Entre los pronosticadores, hubo un hombre en Inglaterra llamado John Aquila Brown. A comienzos del siglo diecinueve, él publicó una explicación de los 2.300 días de Daniel, capítulo 8, en la cual mostraba que éstos habían de terminar en 1844 de nuestra era común. Tal punto de vista fue adoptado por William (Guillermo) Miller, el pionero americano del movimiento segundo adventistas." (56/164).

3) En la cita penúltima, el Adventismo nos habla de un grupo de milleritas que formaron la "Iglesia Cristiana Adventista, observadores del domingo", los cuales fijaron "una nueva fecha para la venida de Cristo"; pero no dice qué fecha era ésa, ni quién dirigía este grupo; mas el último autor citado nos aclara quién estaba al frente de este grupo:

        "Después del fracaso de las expectativas relacionadas con el año 1844, ocurrió una división en varios de los grupos de los segundo adventistas, […]. Uno de estos grupos se formó alrededor de N. H. Barbour de Rochester, Nueva York." (Ib.).

4) El Jehovismo también nos dice cuál era la fecha fijada por los "segundo adventistas", que, encabezados por N. H. Barbour, formaban la "Iglesia Cristiana Adventista, observadores del domingo":

        "[...] un tercer grupo, esta vez de segundo-adventistas desilusionados, esperaba el 1873 ó 1874. Este grupo lo dirigía N. H. Barbour, de Rochester, Nueva York, publicador de The Herald of the Morning (El heraldo de la mañana)" (57/14).

5) Ahora aparece en escena el fundador de los Testigos de Jehová, C. T. Russell; de él, nos dice el Jehovismo:

        "Carlos Taze Russell, […], nació en Pittsburgo, Pa., el 16 de febrero de 1852; murió el 31 de octubre de 1916. Era hijo de José L. y Elisa Birney Russell, ambos de descendencia escocesa e irlandesa." (Íd., 17).

6) Russell, cuya fe religiosa andaba cerca del naufragio hacia 1868, entró en contacto con el grupo encabezado por N. H. Barbour, al escuchar una conferencia dada por un miembro de ese grupo, llamado Jonás; las ideas de estos "segundo-adventistas" despertaron el interés de Russell por la Biblia, quien se puso a interpretarla, y rápidamente formó un grupo, según nos lo cuentan ahora los Testigos de Jehová, presentándonos las palabras – según ellos – del mismo Russell:

        "Entonces, por fin, cerca de 1870, empezó a aparecer otro grupo. Este era el que encabezaba Carlos Taze Russell, de Pittsburgo, Pensilvania. Leemos ahora las palabras de Russell mismo acerca de esto:
        "Empezamos la narración con el año 1868, cuando la fe del editor de Zion’s Watch Tower (La Torre del Vigía de Sión), un hijo de Dios consagrado por algunos años, y miembro de la Iglesia Congregacional y del Y. M. C. A. (Asociación Cristiana de Jóvenes), empezó a ser sacudida en cuanto a muchas doctrinas que había aceptado por largo tiempo.
        "Habiendo sido criado presbiteriano, doctrinado según el catecismo, y siendo por naturaleza de disposición inquisitiva, caí víctima fácil de la lógica de la infidelidad, tan pronto como empecé a pensar por mí mismo. Pero lo que al principio amenazó ser el naufragio completo de mi fe en Dios y en la Biblia resultó, bajo la providencia de Dios, revocado para bien, […].
       
"Aparentemente por casualidad, una noche entré en un salón lleno de polvo y humilde en Allegheny, Pa., […]. Allí, por primera vez, oí algo de los puntos de vista de los segundo–adventistas, siendo el orador Jonás Wendell ...
      "Aunque su exposición bíblica no era del todo clara, […], fue suficiente, bajo Dios, para restablecer mi fe vacilante en la inspiración divina de la Biblia, […].
      "Pronto comencé a comprender que estábamos viviendo cerca del cierre de la Edad del Evangelio, y cerca del tiempo en que según declaró el Señor los prudentes y vigilantes de Sus hijos recibirían un conocimiento claro de Su Plan. En este tiempo, yo y otros pocos buscadores de la verdad de Pittsburgo y Alleghney, formamos una clase para el estudio de la Biblia; […]." (Íd., pp. 14-15) y (150/43-48).

7) Ahora bien, este grupo formado por Russell no aceptó la enseñanza de los "segundo–adventistas" referente a que la segunda venida de Cristo sería en 1873 ó 1874:

        "Nos sentimos grandemente apenados – sigue escribiendo Russell – a causa del error de los segundo-adventistas, que esperaban a Cristo en la carne y que enseñaban que el mundo y todos los que estuvieran en él menos los segundo-adventistas serían consumidos por fuego en 1873 ó 1874, […]." (57/15).

8) Vemos que el grupo de "segundo-adventistas", encabezado por Barbur, esperaba que en 1873 ó 1874, ocurrieran dos cosas: el regreso de Cristo y el fin del mundo; pero, cuando pasó el año 1874 sin que tuviera lugar ninguno de esos dos acontecimientos, que tenían que suceder al mismo tiempo, el grupo de Barbour cambió de idea pensando "a favor de una presencia invisible de Cristo". Barbour publicó esta idea en 1876 en su revista; un ejemplar de ella fue a parar a manos de Russell, esa nueva teoría de Barbour le agradó hasta tal punto que concertó una entrevista con él:

        "Luego, en 1876, mientras el pastor Russell estaba en Filadelfia en un viaje de negocio, obtuvo por casualidad un ejemplar de la revista The Herald of the Morning (El heraldo de la mañana), la cual recordarán, estaba publicando N. H. Barbour, de Rochester, N. Y. […]. Se interesó en la cronología que manifestaba la revista e inmediatamente se puso en comunicación con Barbour para arreglar una cita a costo de Russell para considerar este asunto aún más.
        "Parece que uno del grupo de Barbour había adquirido la traducción de Benjamín Wilson del ‘Nuevo Testamento’ llamada Diaglott. Allí notó, en Mateo 24:27, 37, 39, que la palabra que se había traducido venida en la Versión del Rey Jaime se traduce presencia en el Diaglott. Este era el indicio que había dirigido al grupo de Barbour a pensar a favor de una presencia invisible de Cristo, además de sus cálculos en cuanto al tiempo." (Íd., p. 18).

9) El ex miembro del "Cuerpo Gobernante" de los Testigos de Jehová, citado más arriba, habiendo tenido acceso, por su cargo, a toda la información de la central del Jehovismo en Brooklyn, nos dice quién fue el miembro del grupo de Barbour que tuvo la genialidad de decir que parusía significa "presencia invisible":

        "[…] un segundo adventista que contribuía a la revista de Barbour, llamado B. W. Keith, luego notó que cierta traducción del Nuevo Testamento, El Diaglotón Enfático (The Emphatic Diaglott), usó la palabra ‘presencia’ en lugar de ‘venida’ en los textos relacionados con el regreso de Cristo. Keith propuso a Barbour la idea de que Cristo sí había regresado en 1874 pero invisiblemente y que Cristo estaba ahora invisiblemente presente llevando acabo el trabajo de juzgar.
        "Una ‘presencia invisible’ es algo muy difícil de refutar. […]
        "A los segundo-adventistas asociados con Barbour en el concepto de la ‘presencia invisible’ les permitió así decir que ellos tenían, a pesar de todo, la ‘fecha correcta (1874) pero que habían esperado el acontecimiento incorrecto en esa fecha.’ Esta explicación fue también aceptada y adoptada por Russell." (56/169).



10) Por una parte, podemos afirmar que el hecho de sacar de la palabra griega "parusía" la expresión "presencia invisible" es una atrocidad muy fácil de refutar, a pesar que Raymond diga lo contrario; pero dejamos esta refutación para la tercera parte. Por otro lado, es interesante notar que estos "segundo adventistas" copiaron, al pie de la letra, de los adventistas del séptimo día, el hecho de afirmar que su fecha de 1874 para la venida de Cristo era correcta; pero se habían equivocado en el acontecimiento; porque, en vez de venir Cristo de forma corporal y visible como ellos decían, había venido de "forma invisible"; y Russell aceptó esta explicación en su entrevista con Barbour, a tal punto que se unieron ambos grupos:

        "Como resultado de la reunión de Russell con Barbour, su grupo de estudio de Pittsburgo llegó a afiliarse con el grupo de Rochester, y Russell contribuyó dinero de sus propios fondos a Barbour para que el mensaje se empezara a imprimir de nuevo en la revista The Herald of Morning. Puesto que Barbour era impresor por oficio se convino en que él de hecho publicara la revista, entre tanto que Russell llegaría a ser corredactor de The Herald of Morning y ayudaría con la parte financiera de la empresa." (57/18).

11) Ya tenemos juntos a los dos grupos: el de Barbour y el de Russell, creyendo todos ellos que Jesús estaba presente de forma invisible desde 1874. Russell estaba tan convencido de esa "presencia" de Cristo, que se lanzó a hablar de ella con toda osadía, aunque los que conocían las Escrituras mejor que él, no le hicieron ningún caso:

        "En 1877 el pastor Russell invitó a todos los ministros de Allegheny y Pittsburgo a una reunión, les manifestó las Escrituras que indicaban la presencia de nuestro Señor y los instó a investigar y proclamar el mensaje. Todos los ministros de las dos ciudades estuvieron presentes; todos los ministros de las dos ciudades rehusaron creer. El mismo año él se resolvió a abandonar su trabajo seglar y dedicar todo su tiempo y fortuna cabalmente al trabajo indicado por las Escrituras." (Ib.).

12) Vemos que, a pesar de que ninguno de los pastores de esas dos ciudades aceptó que Cristo estuviera "presente" de esa forma desde 1874, Russell se empecinó más en esa creencia, a tal punto que, desde entonces, año 1877, abandonando su trabajo, dedicó todo su tiempo y fortuna a predicar tal entelequia. Por otra parte, hemos visto (en el precedente punto 8) que el grupo de Barbour esperaba dos cosas para 1873 ó 1874: a) el regreso de Cristo; b) el fin del mundo. También acabamos de ver de qué forma quedaron satisfechos los dos grupos en lo referente al cumplimiento del primer acontecimiento: el regreso de Cristo de forma invisible en 1874; pero ¿cómo explicar que el fin del mundo había acontecido también de forma invisible en 1874, puesto que esos dos acontecimientos tenían que ocurrir al mismo tiempo? Su osadía no llegó a tanto; pero sí se atrevieron a separar esos dos acontecimientos, sin tener en cuenta que la Biblia los presenta juntos (Mateo 24:3; Apocalipsis 6:14-17; 14:14-20; 19:11:21; etc.). Por tanto, buscaron una nueva fecha para el fin del mundo; en seguida encontraron el sofisma de "los tiempos de los gentiles" (de los que hablaremos en la segunda parte), cuyo final colocaron en 1914:

        "En aquel nuevo año, 1877, junto con Barbour, Russell produjo un libro intitulado ‘Three Worlds or plan of Redemption’ (Tres Mundos o Plan de Redención). Jamás se había publicado algo parecido. […] Ya en aquella fecha temprana ellos reconocían que el fin del período no interrumpido del gobierno de la Tierra por Satanás, llamado los ‘tiempos de los gentiles’, terminaría en 1914. […]" (Íd., p. 19).

13) Al año siguiente, 1878, Russell y Barbour se separaron por causa de que cada uno quería dar una explicación diferente al hecho que no había acontecido; a saber, que, cuando venga Jesús, los creyentes muertos y vivos, previa transformación, se irán con él (según 1Corintios 15:51-52; 1 Tesalonicenses 4:14-18), cosa que esperaban para 1874 y que no había acontecido; pues la misma existencia de ellos era la evidencia de no haber acontecido nada de eso en 1874. Así que, al no ponerse de acuerdo en la explicación que había que dar sobre este fallo (porque cada uno de los dos había inventado la suya), se dividieron; Russell cogió su grupo y se separó del grupo de Barbour; así lo dice él:

        "Pero aunque así se me ayudó a tener puntos de vista más claros y esperanzas más brillantes, y aunque me esforcé diligentemente por ayudar a otros, la primavera de 1878 no fue bendición alguna para el señor Barbour y muchos que estaban bajo su influencia. Rechazando la solución clara y sencilla que se presentaba aquí, el señor Barbour pareció pensar que necesariamente debía producir algo nuevo para distraer la atención del hecho de que los santos que vivían no habían sido arrebatados.
     "[…]. Por tanto, después de un esfuerzo cuidadoso, aunque infructuoso, por corregir el error, me separé completamente de The Herald of Morning, y de todo compañerismo posterior con el señor Barbour. […]
    "[…], dejé de viajar, y en julio de 1879 apareció el primer número de The Watch Tower and Herald of Christ’s Presence (La Torre del Vigía y Heraldo de la Presencia de Cristo)." (Íd., pp. 20-21).

14) Llegados aquí, tenemos varias cosas claras:

a) Que Russell se interesó en el estudio de la Biblia cuando, en 1868, escuchó una conferencia dada por un tal Jonás, del grupo de los "segundo-adventistas", encabezado por Barbour; este grupo era un fragmento de los milleritas, seguidores de Miller.

b) Este grupo de Barbour había fijado la fecha de 1874 para la venida de Cristo y el fin del mundo; pero esto no agradó a Russell; por lo que no se unió a ellos, sino que formó su propio grupo.

c) Cuando pasó la fecha de 1874 sin que viniera Jesús, dijeron que sí había venido en esa fecha, pero de forma invisible; esto sí agradó a Russell, por lo que juntó su grupo con el de Barbour en 1876.

d) En 1877, publicaron entre Russell y Barbour el libro Tres Mundos o Plan de Redención, en el cual decían que "los tiempos de los gentiles" terminarían en 1914.

e) En 1878, Russell y Barbour se separaron.

f) En 1879, Russell creó su propia revista.

15) Por consiguiente, vemos que Russell formó un grupo de estudiantes de la Biblia por causa de haber escuchado una conferencia de los "segundo-adventistas" en 1868; se juntó con ellos en 1876, y se separó en 1878; a partir de esta fecha Russell y los suyos funcionan ya por su cuenta. Así que este es el origen de los Testigos de Jehová, nombre que tomarán en 1931 (Íd., p. 320). Por tanto, queda claro que el Jehovismo tiene su origen en un grupo fragmentario resultante de la disgregación de los seguidores de Guillermo Miller, cuando, en 1844, sufrieron "el chasco" (1/443). En consecuencia, mientras que el Adventismo se originó con un fragmento de los milleritas, otro fragmento dio lugar al grupo de Barbour (o "segundo-adventistas", o "Iglesia Cristiana Adventista, observadores del domingo"), el cual dio origen al grupo de Russell, que llegó a ser el Jehovismo. Así que, mientras el Adventismo es un hijo espiritual de Guillermo Miller, el Jehovismo es un nieto, cuyo padre es el grupo de Barbour; por tanto, el Adventismo y el Jehovismo no habrían existido si los traductores de la Septuginta no hubieran puesto la palabra "PURIFICADO" en Daniel 8:14; porque, en ese caso, nunca la habría encontrado Guillermo Miller; y, en consecuencia, nunca habría dicho que esta palabra, purificado, se refería a la purificación de la Tierra en 1844 con la segunda venida de Cristo.


Tags: grupos, sectas, religión

Publicado por marioescobargolderos @ 20:24  | Sectas
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