Lunes, 14 de abril de 2008


           
Por Andoni Muro, teólogo y director de ICI.

 
Muchos de los movimientos evangélicos de hoy tienen sus raíces en el Pietismo. Sus líderes, fundadores, tuvieron algún contacto directo o indirecto con el Pietismo.

            Aparte del mencionado fundador, Felipe Spener, tenemos a :

a)       George Fox. 1691. Líder de los Quakers, llamados también “tembladores”.

b)      William Penn. Cuando George Fox murió, la dirección del grupo fue asumida por William Penn. Éste, llevó al grupo a América, dando nombre al estado de Pennsylvania.

c)       El conde Zinzendorf. 1700-1760. Lideró a la iglesia morava.

d)      John Wesley. 1703-1791. Fundador del Metodismo.

e)       John Bunyan. 1688. Autor del libro: “El progreso del peregrino”.[i].

 

 

3.- APORTES Y BENEFICIOS DEL PIETISMO.

            El Pietismo nace por una causa justa, normal: La renovación contra una religión muerta. Se hizo énfasis y se le llamó “la religión del corazón”, en alemán Herzensreligion. Se buscaba la experiencia personal, interior. Se hablaba de que la fe que conduce a la salvación no es solamente exterior, intelectual, sino que tiene que afectar al centro mismo del ser humano[ii].

            También se hizo gran énfasis en el nuevo nacimiento de la persona. Habría gran preocupación por imitar a Cristo y por la práctica de lo que Él enseñó. Se hablaba mucho de la preparación del corazón.

            Otro aporte del Pietismo fue la del sacerdocio de todos los creyentes (1ª Pedro 2) Todos los creyentes son sacerdotes y todos deben de ejercitarlo. Ésta fue una reacción contra la jerarquía estática de la iglesia en ese tiempo.

            Otra de las cosa que aportó el Pietismo fue el de la creación de numerosos coros e himnos. Hubo una gran producción de himnos, cánticos nuevos. La adoración, la búsqueda de Dios, trajo una idea religiosa más profunda. De ahí vino el aporte en la música.

            ¡Ganar almas!. Éste fue otro de los énfasis que nos dejó el Pietismo. Urgencia en la Gran Comisión. Y esto llevó a un despertar en las misiones. Muchos misioneros fueron enviados con el objetivo de ganar almas. Una característica notable de las actividades en Halle fue el celo por las misiones que allí se encendió. En un tiempo en que los protestantes en general no reconocían aún la obligación misionera, Francke y los demás tenían conciencia de ella[iii]

            Dieron importancia también a la obra social. Tenían una gran preocupación por los oprimidos, por los desamparados. Se crearon orfanatos, hospitales, y se ayudó firmemente a la abolición de la esclavitud.

            Un fruto del Pietismo que merece mencionarse especialmente es una valiosa contribución a la interpretación de la historia eclesiástica, hecha por uno de los pietistas más radicales, Godofredo Arnold (1666-1714), amigo de Spener, y que fue por un tiempo profesor en Gieseen. Desde la Reforma, la historia de la Iglesia había sido polémica y había considerado que debían ser rechazados todos los pensadores que la Iglesia había rechazado en sus respectivas épocas. Arnold en su libro “Historia Imparcial de la Iglesia y de los Herejes”, introdujo un nuevo concepto, que nadie debe ser considerado hereje porque en su época fuera considerado como tal.[iv]

            En definitiva, lo que el Pietismo nos ha dejado es algo bueno. Preocupación por la práctica, por una vida profunda. Esto y mucho más , trajo una renovación a la iglesia de entonces.

Y además, surgieron movimientos como los Quakers, la iglesia morava o el Metodismo. Todos ellos, tienen sus raíces en el Pietismo.



[i] C.J. Bleeker. Nueva Historia de la Iglesia. De la Ilustración a la Restauración. Tomo IV. Página 41.

[ii] Richard S. Taylor, redactor general. Diccionario Teológico Beacon. Página 526.

[iii] Williston Walker. Historia de la Iglesia Cristiana. Página 500.

[iv] Williston Walker. Historia de la Iglesia Cristiana. Página 501.


Tags: pietismo, historia, iglesia

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