Lunes, 21 de abril de 2008

 

 

 

 

Preparado por el Equipo de Trabajo sobre Calentamiento Global de los promotores de JPIC, Roma, Italia, Marzo 2002

 

El impacto del cambio climático en nuestra vida

 

Introducción: Este artículo pretende brindar información clara sobre el tema del cambio climático y el calentamiento global, así como algunas herramientas que permitan ubicar este tema en tu ámbito local, regional y nacional. Esperamos que este artículo le permita comprender mejor la complejidad del tema y la necesidad de actuar para salvar nuestro planeta.

 

Incluimos algunas fuentes bíblicas y teológicas que pueden ser utilizadas para trabajar con grupos y comunidades, así como algunos Recursos para la educación y formación permanente. Este artículo no es la respuesta al cambio climático y el calentamiento global pero, algunas veces, el simple hecho de saber dónde buscar información es un paso importante para iniciar la tarea.

 

En principio intentaremos responder a las siguientes preguntas:

 

¿Qué es calentamiento global y cambio climático?

 

¿Cuáles son las causas del calentamiento global?

·         ¿Cuáles son las consecuencias en el ámbito de la justicia social?

·         ¿Cuáles son las implicaciones?

 

¿Por qué el tema atañe e involucra a la iglesia?

 

¿Qué dice nuestra tradición cristiana con respecto a la ecología?

 

¿Qué podemos hacer AHORA?

 

 

¿Qué es cambio climático y calentamiento global? 

Las actividades humanas están alterando la composición química de la atmósfera, al aumentar la emisión de los gases que producen el efecto invernadero –principalmente bióxido de carbono, metano y óxido nitroso. Debido a su capacidad para captar calor, estos gases están provocando un calentamiento excesivo de la Tierra.

 

La energía solar determina el clima y las condiciones atmosféricas del planeta, así como la temperatura de su superficie; por su parte, la Tierra también emite energía que regresa al espacio. Los gases atmosféricos que producen el efecto invernadero captan parte de la energía saliente, reteniendo calor del modo en que lo hacen los cristales de un invernadero. Sin este "efecto invernadero" natural, las temperaturas serían mucho más bajas de lo que son ahora, y la vida tal y como la conocemos no sería posible. De hecho, es gracias a los gases que producen el efecto invernadero que la temperatura promedio de la tierra es de 15 ºC / 60 ºF. 

 

A pesar de lo anterior, cuando aumenta la concentración atmosférica de dichos gases pueden surgir problemas. Desde los inicios de la revolución industrial, las concentraciones atmosféricas de bióxido de carbono se han incrementado casi un 30%, las de metano han aumentado más del doble y las de óxido nitroso han aumentado alrededor de un 15%. Estos incrementos, por su parte, han acrecentado la capacidad de la atmósfera terrestre para captar calor. ¿Por qué están aumentando las concentraciones de gases que producen el efecto invernadero?  Los científicos suelen creer que el uso de combustibles fósiles y otras actividades humanas son la causa principal del aumento de bióxido de carbono y otros gases.

 

  • El cambio climático es uno de los mayores retos que enfrenta el mundo en el siglo XXI
  • Estudios recientes demuestran que el calentamiento observado durante los últimos 50 años obedece, en gran medida, a las actividades humanas
  • El calentamiento global en el futuro será mucho mayor de lo que se pensaba

 

La mayoría de los estudios sobre calentamiento global coinciden en que nos enfrentamos a un aumento inevitable de la temperatura terrestre y consideran el cambio climático ya ha empezado. En diciembre de 1997 y diciembre de 2000, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), integrado por más de dos mil científicos internacionales, nos brindó un panorama de la problemática actual:

·          Serán más severos y frecuentes los desastres naturales como temblores, inundaciones, huracanes, ciclones y sequías. De hecho, los grandes desastres climatológicos se han cuadruplicado desde 1960.

·         Se calcula que la temperatura global se incrementará un promedio de 5 ºC (10 ºF) en el próximo siglo, aunque en ciertas áreas los aumentos podrán ser mayores. En el Ártico, la capa de hielo ya ha disminuido de manera significativa.

·         Como los árboles desempeñan un papel fundamental en la absorción de bióxido de carbono, la deforestación está contribuyendo, de manera importante, al aumento de las concentraciones de este gas en la atmósfera. Se calcula que la  creciente deforestación es responsable del 20% de las emisiones de carbono provocadas por las actividades humanas.

·         Desde la II Guerra Mundial, el número de vehículos de motor en el mundo aumentó de 40 millones a 680 millones. Los vehículos de motor contribuyen a incrementar, de manera significativa, la cantidad de emisiones de bióxido de carbono a la atmósfera provocadas por el ser humano.

·         Durante los últimos 50 años hemos consumido, por lo menos, la mitad de las fuentes mundiales de energía no renovable, además de destruir más de la mitad de los bosques del planeta.

 

 

 

¿Cuál es la causa del calentamiento global?

 

El calentamiento global ocurre cuando aumenta la concentración atmosférica de ciertos gases, conocidos como gases que producen el efecto invernadero, a causa de las actividades humanas e industriales. El más importante de estos gases es el bióxido de carbono (CO2), liberado en la atmósfera como un producto derivado del uso del carbón, el petróleo y el gas; su concentración en la atmósfera también aumenta a causa de los incendios forestales y la deforestación. Otro de los gases que provocan el efecto invernadero, el óxido nitroso, es producto de las emisiones vehiculares e industriales, mientras que las emisiones de metano son causadas por actividades tanto industriales como agrícolas. Los clorofluorocarbonos (CFC), además de ser gases que provocan el efecto invernadero por su elevado potencial para generar calentamiento global, también afectan de manera importante la capa de ozono; sin embargo, en la actualidad están controlados en base al Protocolo de Montreal.

 

El bióxido de carbono, los clorofluorocarbonos, el metano y el óxido nitroso son gases contaminantes que se acumulan en la atmósfera y captan el calor del sol, ocasionando el calentamiento del planeta. Aunque los océanos y las plantas capturan grandes cantidades de bióxido de carbono, su capacidad se ha visto rebasada por las emisiones. Esto quiere decir que, cada año, se incrementa la cantidad atmosférica acumulada de gases que producen el efecto invernadero, acelerándose así el calentamiento global.

 

En los últimos cien años, el consumo mundial de energía se ha incrementado notablemente. Por lo menos el 70% de la energía es consumida por los países desarrollados, y el 78% de esa energía proviene de combustibles fósiles. Esto genera un gran desequilibrio, quedando algunas regiones muy empobrecidas mientras otras cosechan enormes beneficios. Si bien las fuentes de energía renovable (como el sol, el viento, el agua) podrían desempeñar un papel muy importante en la reducción del uso de combustibles fósiles, los fondos invertidos en esta área siguen siendo extremadamente bajos en comparación con los fondos destinados a los combustibles fósiles y la energía nuclear, tanto en los países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo.

 

La deforestación, al reducir la absorción de bióxido de carbono por los árboles, es responsable del 20% del incremento en las emisiones de este gas, además de alterar los ciclos locales climáticos e hidrológicos, y afectar, así, la fertilidad de la tierra.

 

Para evitar las dañinas consecuencias del cambio climático, debemos actuar para estabilizar el nivel atmosférico actual de clorofluorocarbonos lo antes posible; de acuerdo con el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), esto implicaría reducir las emisiones de clorofluorocarbonos en un 50%. A continuación mencionamos algunos de los impactos negativos que podemos esperar si no hacemos algo pronto:

 

Consecuencias:

 

v      La elevación del nivel del mar tendrá un efecto devastador en las personas. Son particularmente vulnerables quienes habitan en países insulares, en las áreas costeras densamente pobladas de muchas naciones y en los deltas de los ríos, así como los pobres que viven en países afectados por sequías e inundaciones. Se estima que, para el 2020, tres cuartas partes de la población mundial podrá estar en riesgo de sequías o inundaciones. Los países empobrecidos padecerán de manera especial las consecuencias del cambio climático; esto obedece, por un parte, a su geografía y, por la otra, a su falta de recursos para adaptarse a los cambios y mitigar su impacto.

v      Los seres humanos y otras especies del planeta ya están sufriendo a causa de los cambios climáticos. Las proyecciones científicas apuntan a un incremento en la dimensión y severidad de dicho sufrimiento, debido, entre otras cosas, al énfasis del calor, el aumento de las enfermedades tropicales transmitidas por insectos -tanto al norte como al sur del Ecuador- y la creciente inseguridad alimentaria, entre otras.

v      Si no reducimos radicalmente las emisiones de los gases que producen el efecto invernadero, los costos anuales del calentamiento global pueden ascender hasta $300 billones de dólares en 50 años. Si nuestros gobernantes y políticos no actúan rápidamente, la economía mundial sufrirá un severo retroceso; en este sentido, vale la pena mencionar que, durante la última década, los desastres naturales le costaron al mundo 608 billones!

v      En la 7ª Conferencia de las Partes de la Convención sobre Cambio Climático (COP-7), celebrada en Marrakech, Marruecos, en noviembre de 2001, el representante del Programa Ambiental de las Naciones Unidas (UNEP) dijo que el calentamiento global podría provocar que la cosecha de algunos productos alimenticios fundamentales, tales como el trigo, el arroz y el maíz, disminuyera hasta en un 30% en los próximos 100 años. Se teme que los agricultores se vean obligados a desplazarse a zonas montañosas más elevadas y frías, amenazando así la vida salvaje y la calidad y cantidad del suministro de agua. Estos descubrimientos indican que un gran número de campesinos en los países en desarrollo ya están enfrentando problemas de hambre y desnutrición.

 

 

En  la actualidad, los refugiados ambientales en el mundo ya suman 25 millones.

 

 

 

 

Preguntas para reflexionar:

  • ¿Hay algo novedoso para ti en todo esto?
  • ¿Qué implicaciones tienen para ti los hechos mencionados?

 

 

La precaria situación del planeta en la actualidad obedece al consumo excesivo, pero no del 80% de la población mundial, que vive en condiciones de pobreza, sino del 20% más rico, que consume el 86% de los recursos naturales del mundo.

 

 

 

 

¿Qué dice nuestra tradición cristiana?

Para ser admisible, una teología efectiva necesita fundamentarse en el conocimiento científico de la inmensidad y complejidad del universo.

 

Buenaventura, siguiendo la experiencia de Francisco de Asís, elaboró una teología de la Santidad de la Creación, es decir, las huellas de Cristo en el mundo creado. El mundo está colmado de la presencia de Dios; todas las cosas creadas son un signo y una revelación del Creador, que deja su sello en todas partes. La destrucción deliberada de cualquier parte de la creación implica desfigurar la imagen de Cristo, presente en todo lo creado. Cristo no sólo sufre cuando se violan los derechos de las personas y se las explota, sino también cuando se profanan los mares, los ríos y los bosques. Cuando la creación es percibida como obra, manifestación y camino hacia Dios, nos vemos obligados a transformar nuestra relación de dominación y poder con los otros por una relación de reverencia y respeto.

 

 

¿Por qué los cristianos debemos preocuparnos e involucrarnos en las cuestiones ambientales?

La tierra tiene una enorme capacidad para soportar la presión que ejercemos sobre ella, pero no puede seguir haciéndolo indefinidamente sin que eso implique una amenaza para la futura supervivencia de la humanidad. Como cristianos, tenemos la posibilidad de hacer algo.

 

El mundo de Dios nos urge a considerar no sólo la justicia social, es decir, la existencia de relaciones justas entre las personas, sino también la justicia ecológica, que implica relaciones justas entre los seres humanos, otras criaturas y la Tierra misma. La creación se entiende actualmente como una comunidad de seres interconectados el uno con el otro y con el Dios trinitario. La integridad ecológica es una parte esencial de todas las tradiciones religiosas, además de un tema importante sobre el cual se pueden promover el diálogo, la colaboración y el entendimiento mutuo.

 

Las iglesias y los grupos interreligiosos están muy involucrados en la cuestión del cambio climático. En el ambiente ecuménico que prevalece hoy en día, debemos buscar a los otros cristianos y a los no cristianos que trabajan en este tema.

 

Este es el reto que enfrentamos hoy:

v      Somos personas que podemos leer los "signos de los tiempos".

v      Hemos adquirido cierta disposición para el discernimiento.

v      Tenemos recursos, redes ya establecidas y medios para comunicar el mensaje y advertir sobre el calentamiento global.

v      Tenemos, a través de nuestra espiritualidad y dones, un compromiso con la reconciliación y la restauración de la armonía.

v      Estamos llamados a desempeñar un papel profético.

v      Somos herederos de una ética del bien común y una ética de solidaridad con aquellos que sufren y necesitan atención y cuidado.

 

Nuestra tarea, como hombres y mujeres cristianos, consiste en contemplar la belleza y la presencia de Dios en todas las cosas. Semejante contemplación debe guiarnos a una metanoia, o conversión del corazón, que es el punto de partida para responder a la crisis que nuestro planeta, nuestra casa, la creación de Dios, enfrenta en los inicios del nuevo milenio.

 

Nuestra respuesta dependerá del lugar donde vivamos. Para aquellos que viven en sociedades y países caracterizados por el consumismo y los valores materialistas, las formas de vivir en armonía con la creación pueden diferir de las de aquellos que viven en sociedades y países en los que difícilmente existen las condiciones básicas indispensables para vivir una vida digna.

 

Preguntas para reflexionar

  • ¿Por qué los cristianos deben involucrarse en cuestiones ambientales?
  • ¿Hay otras razones por las cuáles los cristianos deben involucrarse?
  • ¿Qué actitudes observas en tus hermanos y hermanas con respecto a los temas ambientales?

 

 

 

Hacia una ética ambiental cristiana 

Elementos importantes de una ética solidaria son:

·         reconocer el valor de la creación

·         incluir lo ambiental como un aspecto más del bien común

·         estructura institucional necesaria para el bien común

·         relación entre ambiente y desarrollo

 

Una ética ambiental adecuada combinará las estrategias para el desarrollo económico con las del equilibrio ecológico.

 

 

El reconocimiento  del otro y mi responsabilidad con ese otro,

son planteamientos básicos en cualquier ética

 

 

Al reconocer lo “Otro” como algo independiente y valioso, debo modificar mi comportamiento para manifestar mi respeto a eso otro. La reducción de todas las creaturas no-humanas a la categoría de seres con valor instrumental ha llevado a una degradación ambiental masiva. La visión de la Sagrada Escritura, San Francisco, Hildegardo de Bingen y muchos otros místicos, nos sugiere que la creación  tiene una dimensión moral independiente, pues toda criatura es amada en su existencia por Dios.

 

 

Estamos conscientes de la existencia de

Tags: cambio climático, creación, dios

Comentarios
Publicado por Gonzalo
Domingo, 27 de julio de 2008 | 4:06
Hola.

Les vengo a pedir ayuda para poder difundir lo mas posible mi reflexi?n sobre el calentamiento global.

http://elgranretodelsiglo.blogspot.com/

Muchas gracias.

Saludos.