Jueves, 24 de abril de 2008


PELIGROS DEL PIETISMO

Por Andoni Muro, teólogo y director de ICI

Pero, ¿cuáles fueron los peligros del Pietismo? ¿Cuáles fueron los puntos débiles? Algunos de los fallos fueron la inclinación a elevar la vida y la experiencia por encima de la doctrina, lo que llevó a limitar la razón, a descuidar el estudio serio. Se buscaban las emociones, había que buscar una experiencia para luego contarla.


           
Hubo un desplazamiento de la doctrina y de los elementos objetivos del cristianismo, cayendo en el subjetivismo. Y es este subjetivismo, según James Orr, el que le hizo fallar
[i]. Aunque se hizo énfasis en el estudio bíblico, por otro lado, se menospreció el saber humano. La seria objetividad de la piedad de los reformadores fue sustituida por una mórbida cavilación sobre los estados subjetivos. Anguste Grancke, uno de los seguidores de Spener, insistió en que “las lecturas teológicas debían de cambiarse por charlas devocionales y que las facultades universitarias se encargasen de la Teología y la Filosofía”[ii].

            Este rechazo al estudio serio, objetivo e inclinación a la experiencia, a la búsqueda de emociones, les llevó al legalismo. Se radicalizaron las ideas. Se enseñaba contra el baile, el teatro, el bar, etc. Había una enseñanza dualista: Dios – Diablo. Todo esto llevó a un sectarismo, en muchos casos extremo. Los que no fuesen pietistas eran excluidos como no-cristianos.

            Se cayó también en el individualismo. Se rechazó a la iglesia. Hubo un choque muy fuerte con la autoridad de la iglesia. Llegaron a decir que “La iglesia era un estorbo a causa de que exigía obediencia a su doctrina y a su estilo de vida. Se llegó a considerarla como una entidad mundana y por tal motivo, rechazada”[iii]. Durante el siglo XVIII y especialmente en el XIX, se desarrollaron, dentro del Pietismo, ciertos grupos organizados, al margen de la iglesia y que actuaban independientemente de ella. Algunos se consideraban guardianes de la verdadera religión.

            Así pues, el aporte, el enriquecimiento que trajo en un principio el Pietismo, fue muy grande; pero luego se vio mermado, reducido por irse a un extremo.



[i] James Orr. El Progreso del Dogma. Página 232.

[ii] George A. Mather y Larry A. Nichols. Diccionario de Creencias, Religiones, Sectas y Ocultismo. Página 383.

[iii] C.J. Bleeker y G. Widengren. Historia Religionum. Manual de Historia de las Religiones. Tomo II. Página 113.


Tags: pietismo, historia, iglesia

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