Martes, 27 de mayo de 2008



Los de Orange, hasta el siglo XIX

Historia del cristianismo en Irlanda (III)

La restauración monárquica (1660) supuso para Irlanda la recuperación de numerosos derechos como el restablecimiento del parlamento de la isla, la devolución de partes de las tierras a la población autóctona y la finalización de la unión política de Inglaterra e Irlanda. Pero muchas de las tierras no cambiaron de manos y el Carlos II, apoyó a los antiguos cromwellianos(1). La llegada de Jacobo II al trono en 1685, devolvió las esperanzas a los católicos desposeídos, pero el fin brusco de su reinado, a causa de su política religiosa, propició una nueva guerra civil y la instauración de una nueva dinastía, terminó con estas expectativas. El nuevo Rey era un protestante convencido, Guillermo, príncipe de Orange y gobernante de los Países Bajos, no sería tan benevolente.



Jacobo II no se conformó con la derrota y apoyado por el rey de Francia Luis XIV desembarcó en Irlanda con un pequeño ejército francés. Los irlandeses le recibieron con entusiasmo, uniéndose a su causa tanto católicos como protestantes. Pero sus tropas no fueron bien recibidas en Lodonderry, cuya población era mayoritariamente protestante. El 7 de diciembre de 1688 un grupo de muchachos cerraron las puertas de la ciudad al ejército real. En abril del año siguiente Jacobo II la sitió, pero el 28 de julio de 1689 una flota enviada por Guillermo de Orange terminó con el asedio. Esta fecha es celebrada en la actualidad por los componentes de la Orden de Orange, sirviendo de escenario de enfrentamiento entre unionistas y nacionalistas.

La erradicación de los total de los realistas(2), que apoyaban al rey Jacobo, aún resistió hasta el año 1691.

La victoria de Guillermo de Orange puso el poder en manos de la nobleza anglicana, conocida como la Ascendencia. En 1695 se elaboró una ley anticatólica, muy parecida a la existente en el resto del Reino Unido e inspirada en las leyes antiprotestantes de Luis XIV. Estas leyes fueron endureciéndose hasta el primer cuarto del siglo XVIII. La discriminación no era sólo hacia los católicos, ya que todos los disidentes protestantes eran discriminados frente a la oligarquía anglicana. Esto produjo una fuerte emigración de irlandeses presbiterianos del Ulster hacia los Estados Unidos. Los protestantes no anglicanos empezaron a aproximar sus posiciones con los católicos irlandeses, ya que sufrían el mismo tipo de discriminaciones. De hecho muchos de los independentistas irlandeses del siglo XVIII y XIX eran protestantes.

En 1774 el gobierno inglés volvió aposiciones más moderadas.

En Belfast, en 1791se fundó la Sociedad de los Irlandeses Unidos, su inspirador Theoblad Wolfe Tone, de padre anglicano y abogado desde 1789, deseaba una Irlanda libre, aunque bajo la protección de la Corona Británica.

La guerra entre Francia e Inglaterra, obligó al gobierno de Willian Pitt, primer ministro británico, a mejorar la situación de los católicos y disidentes protestantes en Irlanda, redactándose “La Ley de desagravio católico” en enero de 1793.

Tone, que no aceptaba estas pequeñas concesiones, huyo de la isla, regresando a ella con 43 buques de guerra y quince mil soldados franceses, pero una tormenta les obligó a regresar a sus bases.

En 1796 se produjo una revuelta de los Irlandeses Unidos, pero fue rápidamente sofocada.

Todos estos acontecimientos demostraron que el nacionalismo irlandés no puede identificarse exclusivamente con el catolicismo, ya que muchos irlandeses no católicos murieron por su deseo de ver una Irlanda libre e igualitaria.

En 1791se reactivó el denominado Comité Católico para reivindicar los derechos de los católicos.

La buena relación entre los protestantes y católicos irlandeses se vio empañada por la radicalización de algunos grupos protestantes que empezaron a organizarse en sindicatos para la protección de su trabajo, frente a los católicos. El 21 de septiembre de 1795, un enfrentamiento entre los dos bandos produjo la formación de la Orden de Orange, cuyo juramente era el siguiente: “Apoyar y defender al Rey y sus herederos mientras éste y aquellos apoyen la supremacía protestante”.

El gobierno británico veía que los intereses de Irlanda iban distanciándose por lo que propuso y aprobó una “Ley de Unión” (1798).

A principios del siglo XIX empezaron los primeros grupos pro emancipación, usando la infraestructura de la Iglesia Católico. Con este fin se creó la Asociación Católica de Irlanda.

El 13 de abril de 1829, por mediación del duque de Wellington, se proclamó una nueva “Ley de Desagravio Católico” y la “Ley de Emancipación”. Estas nuevas leyes permitieron a todos los no anglicanos presentarse a las elecciones, votar y poder desempeñar cargos públicos. Pero estas mejoras se produjeron por el miedo del gobierno inglés a la independencia de Irlanda. En febrero de 1830 treinta parlamentarios católicos entraron en el Parlamento de Irlanda, un hecho insólito hasta ese momento. O´Connell, el líder de los católicos, fue aumentando la identificación de nacionalismo irlandés y catolicismo.

En 1840 se fundó la Asociación pro Revocación, en su mayoría compuesta por católicos, ya que el enfoque impedía que se integraran en él otros nacionalistas no católicas. Una de las primeras medidas de esta asociación fue petición de derogación del diezmo a la Iglesia Anglicana, por parte de católicos y otros grupos protestantes. Tras la muerte de O´Connell surgió una nueva generación más radical, plasmada en la organización de la Joven Irlanda. Uno de los fundadores y director del periódico The Nation, Thomas Osborne Davis, abogado protestante, junto a otros componentes católicos quería la unidad de todos los irlandeses y la independencia de Inglaterra.

Otro protestante independentistas, John Mitchel, tras la hambruna que asoló Irlanda a mediados del siglo XIX, fue evolucionando hacia posturas más revolucionarias. A estas posturas seculares se opusieron dos ideas radicales de Irlanda. La de los católicos extremistas y la de los protestantes integrados en la reconstruida Orden de Orange (1845).

La hambruna de los años 40 aumentó el odio de los irlandeses hacia Inglaterra, a la que acusaban de dicha situación. El 17 de Marzo de 1858 se creó en Dublín, la Hermandad Republicana Irlandesa. Este grupo buscó el apoyo económico de los irlandeses norteamericanos.

En el año 1867 el IRB intentó un golpe de mano que fracasó. Muchos de los revolucionarios fueron detenidos. Unos meses después al intentar liberar a unos prisioneros en una cárcel de Londres, murieron varios independentistas, pasando a formar los primeros “mártires” modernos de Irlanda.

Mientras tanto los gobiernos británicos intentaban ser complacientes con la Iglesia Católica, permitiendo la construcción de universidades y colegios.

En el censo de 1861 se comprobó que sólo medio millón de irlandeses pertenecían a la iglesia anglicana, en una población que rondaba los seis millones.

Parnell, hijo de un terrateniente protestante, diputado del parlamento Irlandés, luchó con todas sus fuerzas por ir desvinculando a Irlanda de Gran Bretaña. La prensa británica arremetió contra él. Parnell se reunció con miembros del IRB y otros grupos republicanos, para solicitar la unidad de todos los irlandeses frente al gobierno británico. En los años 80 del siglo XIX se sufrió una época de revueltas campesinas, que pedían una profunda reforma agraria. Parnell fue detenido por las autoridades por su apoyo a los campesinos. Al final se llegó a un acuerdo. Pero poco después de su liberación hubo un acto violento que por poco termina con la carrera del parlamentario y el acuerdo conseguido. El secretario y subsecretario para Irlanda fueron asesinados en un parque de Dublín. El atentado lo perpetro un grupo disidente del IRB, conocido con el nombre de “Invencibles Nacionales Irlandeses”.Parnell presento su dimisión, pero fue rechazada.

En enero de 1886, Gladstone accedió por tercera vez al gobierno y prometió una política que llevara al auto gobierno. Muchos ciudadanos de Ulster se opusieron a estas pretensiones. Los orangiastas denunciaban el inmenso poder que iba recuperando la iglesia católica y temían el ostracismo de la minoría protestante. Manos secretas en el gobierno sacaron a Parnell de la vida política aireando un escándalo.

El Partido Irlandés que había liderado Parnell se desmoronó en luchas intestinas.

El primer intento de autogobierno fue rechazado en el parlamento por la oposición de 93 unionistas.

La Orden de Orange que había ido perdiendo fuerza durante el siglo XIX, recibió un nuevo impulso. Irlanda del Norte debido a su fuerte industrialización, temía que una separación de Gran Bretaña perjudicara a sus intereses. Por otro lado sus ciudadanos eran mayoritariamente protestantes y temían un gobierno católico que les discriminara. Por otro lado las clases dirigentes del norte radicalizaban la situación religiosa, con el fin de acallar las reivindicaciones sociales.



1) Este grupo estaba compuesto por antiguos soldados de Cromwell, que se habían quedado con parte de las tierras capturadas en la guerra civil.
2) Se llamaba de esta forma a los partidarios del Rey Jacobo II.


Tags: reforma protestante, irlanda, orange

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