Martes, 08 de julio de 2008


Por Pedro de Felipe, pastor y teólogo.


EL CHASCO DEL ADVENTISMO EN 1844


1) Tras haber fallado las tres fechas anteriores, dicen que recibieron nueva luz, para fijar otra nueva fecha que los llevaría a un dramático final, llamado por ellos "el chasco":

"En el verano de 1844, un nuevo torrente de luz apareció e iluminó al movimiento adventista hasta su dramática culminación, en octubre." (1/150).

2) La nueva fecha era el 22 de octubre de 1844. Tan convencidos estaban de que Cristo regresaría en esta fecha, gracias a ese "nuevo torrente de luz", que muchos se deshicieron de sus posesiones:

"Muchos entregaron todas sus posesiones para ayudar a esparcir el mensaje del advenimiento." (1/154).

3) No faltaron quienes les recordaban las palabras de Jesús, de que nadie sabe el día ni la hora de la segunda venida (Mateo 24:36); pero ellos no tomaron en cuenta esas palabras:

"La predicación de una fecha definida para el advenimiento levantó violenta oposición en todas partes, desde el ministro en el púlpito hasta el más descuidado y empedernido pecador. El ministro hipócrita y el descarado burlón decían: ‘Pero el día y la hora nadie sabe'." (3/233).

4) Es evidente que los milleritas se habían jugado todo a una fecha, el 22 de octubre de 1844; por tanto, esperaban con gran tensión que llegara ese día; pero ¿se iba a presentar Cristo en esa fecha? He aquí lo que pasó aquel día: llegaron a donde los condujo aquel "nuevo torrente de luz"; a lo que ellos llaman "el chasco":

"A medida que se acercaba el 22 de octubre de 1844, aumentaba la tensión entre los adventistas. [...].
"Y llegó el día. Los adventistas estaban reunidos en capillas o en los hogares particulares, [...]. Pasó el día, y se puso el sol. [...]. Finalmente pasó la media noche. Se ofrecieron oraciones y los ojos de muchos creyentes derramaron lágrimas. Por fin llegó la mañana, y ya no podían seguir pretendiendo que estaban en el día 22. Aquel día pasó y Jesús no había venido. [...].
"[...] cuando pasó el 22 de octubre de 1844 y Jesús no apareció, el chascó fue muy amargo. [...].
"[...]. Hiran Edson expresa cuáles eran sus sentimientos: ‘Nuestras más caras esperanzas y expectativas estaban marchitas y nos sobrevino una necesidad de llorar como nunca antes sentimos. Parecía que la pérdida de todos los amigos terrenales no tenía comparación con este dolor. Lloramos y lloramos hasta que aclaró el día'." (1/153-156, 443).

 


Tags: adventismo, historia, fundación, creencias

Publicado por marioescobargolderos @ 10:04  | Sectas
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Publicado por Invitado
Domingo, 01 de febrero de 2009 | 20:28
En veritat Crist va retornar el 1844 per? pocs el rec onegeren. La seva fe est? estesa per tot el m?n.