Jueves, 10 de julio de 2008



Superficialidad al difundir la idea de que la adolescencia y la juventud constituyen el centro de la existencia, mientras que la etapa adulta es gris y vacía... muchos fomentan la asociación entre adolescencia y consumo, y no un consumo cualquiera, sino uno desaforado y de vanguardia con los últimos artilugios que la tecnología permite obtener.

Por Wenceslao Calvo

Uno de los anuncios publicitarios que hemos visto en los últimos meses en las cadenas de Televisión en España es el que tiene como protagonista a un adolescente que, mediante la comunicación que le permite su teléfono móvil, cambia cada 10 minutos de plan a cuál más excitante: un peliculón, una fiesta, un ligue. Por contra, los padres aparecen representados en ese mismo anuncio como intransigentes y anticuados, sumidos en un mundo estrecho y decadente.

Ya sabíamos que cierto tipo de publicidad no es precisamente una escuela de moralidad, pues su fin primordial es ganar dinero sin reparar demasiado en los medios, pero el retrato que nos traza el anuncio de marras es todo un síntoma de la sociedad en la que vivimos, de su superficialidad y de sus mentiras.

Superficialidad al difundir la idea de que la adolescencia y la juventud constituyen el centro de la existencia, mientras que la etapa adulta es gris y vacía. Estos magos del marketing, mirando ¡claro está! por su propio bolsillo, fomentan la asociación entre adolescencia y consumo, y no un consumo cualquiera, sino uno desaforado y de vanguardia con los últimos artilugios que la tecnología permite obtener. Son las modernas varitas mágicas que con su sólo toque producen lo sensacional.

La mentira radica en que tras adular a los adolescentes como si fueran el eje del mundo y denigrar a sus mayores como estorbos, no se dice que, al final, serán éstos últimos los que tengan que hacerse cargo de las facturas de los caprichos de aquellos. De esta forma se escamotea la realidad mediante la manipulación de la verdad en mentes inmaduras.

¿Qué clase de generación futura estamos preparando con esos mensajes; qué tipo de cimientos estamos poniendo para la construcción del mañana? Me temo que como en la parábola que contara Jesús, estemos edificando sobre arena y cuando venga la inundación, y puede ser que no tarde en venir, los elementos desatados den con ímpetu contra aquella casa (léase sociedad), "y cayó, y fue grande su ruina." (Mateo 7:27).

En el texto de Eclesiastés arriba citado hay un equilibrio entre las demandas legítimas -alegría y expansión- de esa etapa de la vida, y la moderación que debe presidirlas, so pena de pagar caras las consecuencias. Dicha moderación proviene de la concienciación de que incluso los jóvenes son también responsables de lo que hacen y de ello habrán de dar cuentas en su momento. Es decir, que al revés que el mundo en el que vivimos, en el que se exime a los jóvenes de responsabilidades de todo tipo (en España se ha incrementado recientemente la edad de responsabilidad penal de los 16 a los 18 años) y se les rodea de un halo de protagonismo, la Biblia sí pone sobre sus conciencias la necesidad de ser precavidos y atender al consejo del Creador. Es más, la radiografía que la Palabra de Dios hace de esa etapa de la vida es la opuesta a la de nuestros publicistas: es vanidad.

¿Cómo es posible una diferencia tan opuesta entre ambos diagnósticos? La desavenencia proviene de que para estos últimos los adolescentes y jóvenes son medios de obtener dinero fácil, pero para el Autor de la vida son preciosos potenciales con valor eterno.

Tratar de inculcar el ascetismo a los jóvenes es injusto y erróneo, pero instruirlos en la irresponsabilidad y el placer inmediato es prepararlos para el matadero. Volvamos a la enseñanza del viejo, pero siempre nuevo, Libro.

"Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad. Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento." Eclesiastés 11:2-12

NOTICIA
ADOLESCENTES: CONSUMO, LUEGO EXISTO

BARCELONA, 2002 - La sociedad del consumo está configurando cada vez más la identidad de los adolescentes, que la "construyen" a partir de los productos que consumen (ropa, discos, videojuegos, teléfono móvil, Internet...). Esta es una de las conclusiones de un vasto informe sobre infancia y familia que el Institut d'Infància i Món Urbà barcelonés acaba de terminar.

Además de la familia y la escuela, existe ahora para los jóvene y adolescentes el impacto del consumo, que está muy ligado a las nuevas tecnologías." Así, el 80% de los adolescentes españoles dispone de teléfono móvil, y en Barcelona en el año 2001, un 46,6% de los menores de 12 a 16 años utilizaba Internet. Escuchar música es la actividad de ocio más habitual de los jóvenes de Barcelona (93,9%), por lo que los adolescentes, e incluso los preadolescentes, tienen capital importancia para la industria musical.

Este consumo juvenil tiene su lado evasivo, según los responsables de este instituto, pues un 17% de las chicas y un 6% de los chicos declaran sentir tristeza. "En muy poco tiempo, la sociedad se ha vuelto más compleja, lo cual aumenta el riesgo y la angustia, y el consumo es un modo de evasión", concluyó Gómez.

Los niños y adolescentes no votan, por lo que importan poco a los poderes públicos, pero sí consumen, con lo que el mercado se lanza sobre ellos, se quejan los autores del estudio.


Tags: adolescente, consumo

Comentarios
Publicado por Invitado
S?bado, 06 de noviembre de 2010 | 18:10

 La publicidad y el marketing arrasaron con la etapa de la adolescencia y la juventud, y lamentablemente, esto va encaminado hacia el precipicio.Cada jóven, es responsable de su desicion. A pesar de los consejos de los padres, cada uno deside.

Publicado por jhon
Mi?rcoles, 26 de octubre de 2011 | 16:56

muy buen articulo. ayuda mucho a comprender el tema