Martes, 23 de septiembre de 2008

 


Un equipo de arqueólogos y egiptólogos acaba de descubrir entre las ruinas sumergidas de la mítica ciudad de Alejandría, una vasija de cerámica con una enigmática inscripción en griego que podría ser la referencia más antigua que existe de Jesucristo.

Según explicó Franck Goddio, uno de los arqueólogos submarinos más
prestigiosos del mundo y el responsable del hallazgo, el objeto muestra una inscripción en griego, ´Dia Chrstou o Goistais´, que se traduce como "por Chrestos el mago".

El investigador francés indicó que entre las teorías que se barajan, podría tratarse de una referencia a Jesucristo, en aquel tiempo el máximo exponente de la magia blanca.

El valor del descubrimiento se incrementa por su antigüedad, ya que los egiptólogos que han estudiado la pieza aseguran que la vasija, procedente de Asia Menor, es del siglo I a.C. y que la inscripción fue realizada antes del año 50 d.C. Esto convertiría el hallazgo en la primera referencia del mesías que se conoce, honor que hasta ahora ostenta una carta del apóstol San Pablo del año 51 d.C.

No obstante, ésta no es más que una de las dos o tres teorías que barajan los expertos sobre el origen y el significado de esta valiosa pieza.

El descubrimiento se produjo el pasado mes de junio cuando su equipo trabajaba dentro de un templo situado cerca de la isla de Antirhodos, muy cerca de la costa.

Durante los últimos meses, los mejores egiptólogos del mundo han trabajado en esta pieza y han dado varias teorías sobre ella. Se cree que la vasija se utilizaba en ritos adivinatorios. Se vertía en ella una fina capa de aceite cuyas distribución y huellas se interpretaban por un mago en forma de predicciones futuras.

Este objeto ha llegado a Madrid, donde permanecerá expuesto al público dentro de la muestra ´Tesoros Sumergidos de Egipto´, en el Matadero Legazpi, hasta el próximo 26 de noviembre.

En la inscripción en griego ´Dia Chrstou o goistais´, la palabra ´goistais´ significaría «mago», mientras que Chrstou designaría el nombre del celebrante, aunque también podría significar el Mesías. En este caso, la vasija habría sido utilizada por un mago que, para legitimar sus poderes sobrenaturales, habría invocado a Cristo.

«En el primer siglo de nuestra era, la comunicación del Portus Magnus de Alejandría con la región de Palestina era muy fluida, con barcos que llegaban de allí a diario. Es muy probable que en Alejandría estuvieran al corriente de la existencia de Jesús y de los milagros que estaba obrando no muy lejos de allí y que los magos realizaran ritos en su nombre», explicó Goddio.

La vasija ha estado expuesta en Madrid, pero un gran equipo de expertos investigadores continúa investigando sobre la pieza y su origen.

Tags: protestantes, historia evangélica, arqueología

Comentarios