Lunes, 22 de diciembre de 2008



Los cerca de tres millones de peregrinos que se congregan en La Meca desde el viernes pasado celebraron ayer, junto a los musulmanes de todo el mundo, el ´Aid al Kabir´.

Ayer en la ciudad de La Meca, en Arabia Saudí, donde se encuentra la Kaaba -el templo más sagrado del islam-, los peregrinos dirigieron al valle de Mina para participar en la oración del "Aid" o Fiesta. Tras este rezo, que se repitió en todas las mezquitas, los musulmanes de todo el mundo, que podían o estaban dispuestos a hacerlo, sacrificaron una pieza de ganado, que marca el comienzo del "Aid al Kabir" (la Fiesta Grande) conocido también con el nombre de "Aid al Adha" (La Fiesta del Sacrificio).

A lo largo del día y hasta la puesta del sol, los musulmanes degollaron un carnero, un toro, un buey o un camello recordando el sacrificio de Abraham, que, según la tradición islámica, cuando ya estaba dispuesto a matar a su hijo Ismael por mandato divino, se le ordenó que en su lugar sacrificara a un carnero.

Una vez realizado el sacrificio, la carne se dividió en tres partes iguales, una se la quedó quien compró el animal, otra se repartió entre sus familiares y la tercera fue ofrecida a los más pobres. Mientras la Fiesta Grande, que se prolongará durante tres días, comenzó en el mundo islámico, en la explanada de Mina, situada a 7 kilómetros al noreste de La Meca, los peregrinos llegados de todos los rincones del planeta comenzaron a lapidar tres columnas que simbolizan al diablo.

Este año y por primera vez, el denominado comité de Acogida de la Meca ha lanzado un proyecto para preparar las piedras que se utilizan en el ritual de la lapidación, que continuará mañana. El proyecto va dirigido a más de un millón y medio de peregrinos, ya que se repartirán 500.000 bolsas de tela con guijarros suficientes para que tres peregrinos cumplan con el ritual de la lapidación ayer, hoy y mañana.

Según las autoridades, esta iniciativa tiene el objetivo de facilitar y asegurar este ritual para los peregrinos, sobre todo para los más ancianos. Se trata de ofrecer al fiel piedras preparadas, limpias y esterilizadas en bolsas para ahorrar al peregrino el esfuerzo de buscarlas en las montañas de Muzdalifa, tal y como se hace tradicionalmente.

El miércoles, una vez finalizada la lapidación del diablo, los peregrinos regresarán a la Kaaba. Una vez allí, darán siete vueltas a este pequeño edificio cúbico, situado en el patio de la Gran Mezquita de La Meca, para marcar el fin de la peregrinación que todo musulmán en buen estado de salud y con medios económicos tiene que realizar al menos una vez en la vida.

Fuente: Efe. Redacción: ACPress.net

 


Tags: musulmanes, meca, fiesta

Comentarios
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 31 de diciembre de 2008 | 20:33
Impresionante foto